El más reciente informe de la Organización de Naciones
Unidas sobre El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo revela
que el porcentaje de la población que padece hambre en el país
se redujo entre 2001 y 2002 de 18% a 17% ; sin embargo, Venezuela sigue
en la lista de países donde hay más personas desnutridas
con respecto a la década de los años 90, cuando 11% de
los venezolanos pasaba hambre.
En estas condiciones están 14 países, según las
mediciones que hace periódicamente la Organización de
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO),
a pesar del acuerdo mundial que existe para luchar contra este flagelo
en el mundo.
En el documento se asegura que a Venezuela, Tanzania, Liberia, Burundi,
Corea del Norte, República del Congo, Panamá, Gambia,
Botsuana, Guatemala, Suazilandia, Jordania, Líbano y Turquía
les costará más cumplir con una de las metas del milenio,
reducir a la mitad el número de personas que padece hambre.
En realidad, la FAO no guarda muchas esperanzas de que todas las naciones
del planeta lo puedan cumplir. "Cuando sólo faltan 10 años
para que los líderes del mundo se reúnan a evaluar si
han reducido el hambre y la pobreza extrema a la mitad, la mayoría
de las metas para lograrlo todavía no se ha alcanzado",
empieza el informe publicado en noviembre del año pasado.
Las estadísticas revelan que más de 40 países
"han progresado en la tarea de reducir la población que
padece hambre (si se compara con el porcentaje registrado hace 15 años),
pero de todas formas necesitarán dar un paso muy importante para
alcanzar el objetivo para 2015, al igual que 23 países que apenas
evidencian una pequeña mejora y las 14 naciones donde la población
desnutrida aumentó".
La única buena noticia que trae este informe es que de todas
las regiones del mundo sólo América Latina y el Caribe
podría lograr las metas del milenio, y la región Asia-Pacífico
también tiene buen chance.
El reto no es pequeño. La FAO calcula que el año pasado
800 millones de personas en el mundo no se alimentaron bien y la meta
para 2015 es reducir a 400 millones el número de personas desnutridas.
Como calculan que la población entre 1990 y 2015 se incrementará
en 2 millardos de personas, en realidad el objetivo es que 600 millones
de personas dejen de pasar hambre en estos 25 años.
Pero el reciente reporte busca crear conciencia, al revelar que alrededor
de 6 millones de personas mueren cada año por la malnutrición
y el hambre. Entre 2000 y 2002 -agrega el informe- sufrieron hambre
en el mundo 852 millones de personas, cifra superior a los 798 millones
de personas que cuantificaron como desnutridas en el censo realizado
entre 1999 y 2001. La meta no se está cumpliendo.
La FAO también evalúa otras estadísticas para
ver si se lograrán las metas del milenio. En el caso venezolano,
observan que pasó 8% a 4% el porcentaje de niños menores
a 5 años que no tienen el peso adecuado, y de 88% a 91% el porcentaje
de las personas que llega a la escuela primaria, pero todavía
14% de la población gana menos de 1 dólar al día
(3% tenía esos ingresos en los 90).
El estudio insiste en advertir que los países que han tenido
éxito en reducir el hambre en el mundo han crecido económicamente.
Caso contrario, "el grupo de países donde aumentó
la pobreza registró los peores resultados económicos en
la década de los 90".
Compromiso agrícola Después de reconocer la importancia
del crecimiento económico, la FAO advierte que también
hay que evaluar la naturaleza de ese repunte del PIB para determinar
si contribuye a reducir el hambre.
El informe asegura que el crecimiento de la actividad agrícola
tiene mucho más impacto en reducir el número de personas
desnutridas que el crecimiento industrial.
"El grupo de países donde se logró reducir el hambre
en los últimos 10 años
también registra repuntes de sus actividades agrícolas",
insiste el reporte.
Por otra parte, "Botsuana y Perú, a pesar de que reflejaron
un fuerte aumento de su actividad económica en la década
del 90, evidencian que su PIB agrícola ha caído y también
aumentó el porcentaje de personas desnutridas".
En la entrega de 2005, el estudio revela que alrededor de 75% de la
población que pasa hambre en el mundo vive en las zonas rurales
de los países pobres. En esas regiones nacieron 11 millones de
niños que murieron entre los 2 y 5 años de edad y 530.000
mujeres que fallecieron durante el embarazo y el parto.
La FAO coloca entonces el ejemplo de China. "Cuando este país
otorgó contratos seguros a los campesinos sobre las tierras y
comenzó a invertir fuertemente en la infraestructura agrícola
en los 70, aumentó considerablemente la producción y se
redujo rápidamente la población que pasa hambre (...)
Claro, todo depende de cómo invierta el Estado en el sector agrícola",
aclara el estudio.
La FAO no duda de que es importante el papel que juega el Gobierno
en la tarea de reducir la desnutrición. Pero considera que ayuda
mucho más cuando procura ser efectivo, mantiene reglas claras,
da estabilidad política y controla la corrupción.