Estimada Maria Corina,
Una de las ventajas de vivir fuera de Venezuela es la perspectiva desde
la cual observar el desarrollo de la crisis política que sacude
al país. Los venezolanos en general, sin distingo de clase social
o educación, tienden a ser extremadamente insulares. La creencia
que el mundo gira en torno a nuestra patria esta bien arraigada entre
muchos. Esa actitud obnubila el entendimiento y cosas que uno ve con
toda claridad desde este atalaya, parecieran serle desconocidas a algunos.
El caso de persecución política del que has sido objeto
es evidente. El mundo civilizado sabe muy bien porque Súmate
ha sido “seleccionado” por el caudillo; el motus no es otro
que sentar un precedente para que cualquier accionar futuro, por parte
de la ciudadanía o sus representantes, no prospere. Habiendo
dicho esto permíteme hacerte algunos comentarios.
Sufrí una gran indignación al enterarme que habrías
comentado que el American Bar Association decidió suspender el
monitoreo de tu caso debido a la publicación en mi pagina (Vcrisis.com)
del informe preliminar producido por el abogado estadounidense Douglass
Cassel. En ese sentido tan solo debo agregar, que nunca espere que compraras
excusa tan absurda, menos aun que te hicieras eco de ella. Déjame
decirte Maria Corina que la única posibilidad que te queda de
salir con bien, de la persecución de la cual eres objeto, es
precisamente denunciando hasta la saciedad, no en un portal sino en
miles, las múltiples violaciones al debido proceso y leyes venezolanas
relacionadas con tu caso. Eres mujer emprendedora y estimada por muchos.
Los medios de comunicación son tus más valiosos aliados
en estos tiempos de premura, agitación y peligro. Usalos. Infórmale
al mundo con toda claridad, y armada de pruebas sobre la situación,
una y otra y otra y otra vez, hasta que quede claro que Hugo Chávez
y sus leguleyos judiciales no tienen caso en tu contra. Puedo decirte
que desde este mirador no luces nada bien, puesto que le estas siguiendo
el juego al caudillo apátrida. Esos juzgados donde tienen a bien
citarte a rendir declaración que luego te impiden proveer, no
son representativos de un sistema de justicia que se precie. Por ello
en vez de acudir a ellos toma el hábito de denunciarlos repetida
y desapasionadamente ante el país. Traslada el asunto al ámbito
mediático. Contrarresta la propaganda chavista, que esa ciertamente
no cesa. Si necesitares colaboración en ese respecto allende
las fronteras muchos, incluyéndome, te la darían. De manera
pues que si los dizque jueces decidieran sentenciarte dicho acto serviría
para sellar definitivamente el ataúd en el que se encuentra nuestra
democracia, esa que tanto defiendes. Creeme que si eso llegase a suceder
no te faltaran defensores.
La organización que diriges debe seguir hurgando, investigando
y reportando la podredumbre proveniente del CNE. Los venezolanos no
podremos votar en forma secreta y justa hasta tanto esa caterva de pusilánimes
que dirigen el CNE no lo abandonen de un todo. El objetivo bien vale
la lucha. Así que no permitas que un poco hombre te amilane el
espíritu. Desvía la mirada, retraza tu estrategia y termina
de poner en su sitio al dictador tapa amarilla.
Sin mas, con alta estima y profunda admiración.
Londres 11 de Febrero 2006
|