ÍNDICE
1. Consecuencias del Aberri Eguna -"Euzkadi-Europa"
en San Sebastián Valiente Nota del Obispo -Conferencia de Blas
Piñar. (21.04.68).
2. El Gobernador Civil nombrado Procurador -Don Nemesio
Echaniz escribe al nuevo -Continúa la represión (05.05.68).
3. Carga en el Boulevard -Necesidad de una Universidad
Vasca -El trabajo de los chivatos. - El libro de García Venero.
(12.05.68)
4. Campaña a favor de la Universidad -Movida
en la Diputación -La Moción de Estomba -La Ikurriña
en el Uzturre. 23.05.68
5. Los pichones caen por cientos. -Palos de ciego.
-Viene Franco. (23.08.68).
6. Boicot a la prensa franquista. -Ikastolas semiclandestinas.-
Aniversario del Gobierno Vasco. -Madres preocupadas. (28.09.68).
7. La gran cazada. -EGI continúa. -Fraga Iribarne
y el Euskera. -La bandera en el templo. -Procuradores sin reunión.
(05.10.68).
8. No hago vida regular. -Hace falta dinero para los
presos. -Acaba el Estado de excepción. (06.10.68).
9. Detenidos en Martutene. -La pastoral del Obispo.
-Estoy en ignorado para¬ dero. -Un buen invento. -Las ikastolas
parroquiales. Araluce a la Diputa¬ción. (15.10.68).
10. Donosti: El gran boicot a la tamborrada. (01.69).
11. Sentada en el Buen Pastor. -Veinte policías
infiltrados. -La policía entra en la Sacristía. (05.03.69).
12. Día de la Victoria. -Boicot a la prensa
fascista. -Las hojas de ETA. Los car¬teles del PNV La potencia del
PNV (01.04.69)
13. Semana Santa, carta al Gobernador de Don Nemesio
- Hoja de ETA, ZUTIK. (03.04.69)
14. Manifiesto del P.N.V ante el Aberri Eguna del Boicot.
(01.04.69)
15. Éxito del Aberri Eguna. -A dos jóvenes
de EGI les explota una bomba. -Cuidado con un coche de camuflaje. (07.04.69).
16. La explosión que les costó la vida
a Artajo y Asurmendi -Fraga sin antifaz en la revista alemana der Spiegel.
(04.69).
17. Síntomas muy alarmantes propias de una dictadura.
-Escuché en Radio Euzkadi las consignas de la Alianza Sindical.
(26.04.69).
18. Las redes telefónicas de Guipúzcoa
y San Sebastián ante el monopolio.(02.70).
19. Comunicado del Gobierno de Euzkadi en el Aberri
Eguna. (03.70).
20. Las voces de Zamora. (04.70).
21. Un llamamiento de los presos vascos. (06.70).
22. Ante el Juicio de Burgos -Comunicado del Gobierno
de Euzkadi. (10.70).
23. Las Reflexiones del Lendakari Leizaola tras el
Juicio de Burgos. (01.71).
24. Vuelvo a escribiros -El doctor Langer se enfrenta
-Quiroga Palacios pide amnistía -Está Franco en el Azor.
-Elecciones a Procuradores. -El detalle forma parte del conjunto.(12.09.71).
25. Noticias, comentarios o vivencias. -Demasiadas
patrullas. (14.01.72).
26. Quieren dividir Araba. (1973).
27. Una extraña manifestación con Ikurriña.
-Como se inicia un paro. Faltan Líderes. -El expediente de Bandrés.
-¡Vaya Pintada!. Secuestro de Huarte. -Multa a "La Codorniz".
(07.02.73).
28. La cárcel Concordatoria de Zamora. (03.73)
29. Recuento pormenorizado del Aberri Eguna. -Aberri
Eguna.
30. "Cuadernos para el Diálogo" secuestrado.
-Cinco escultores vascos. -Lío con la anchoa. Secuelas del Secuestro
de Huarte. (10.02.73).
31. Informe Confidencial -Así nos ven ellos
los Franquistas. (07.73).
32. El Interior sin tapujos -Hablemos a calzón
quitado. (07.73).
33. Añoveros y ejecuciones. -Jóvenes
a punta de pala. -Nuevo Alcalde de Donosti. -La pastoral de Setién.
-Guerra de la Leche. -Radio Euzkadi y su gobierno revolucionario. (03.03.74)
34. Reflexión sobre el Aberri-Eguna 1974. (03.74).
35. Las Ikastolas y el "Times". (04.74).
36. Caso Añoveros -La muerte de Carrero -Retroceso
en Todo. (05.74).
37. El viaje clandestino de Leizaola a Gernika. -Dando
charlas. -Esto se mueve. -Conferencia de Areilza. -Prioridad de presentar
candidatos a concejales. (28-05-74).
38. Mucho personalismo. -La clandestinidad aguza los
sentidos. -Cena con el Obispo. -La z y la s. -Sobre el guardia civil
muerto en Lazkano. -Centrales nucleares. -Reunión de "antiguos
alumnos" de la cárcel. (09.06.74).
39. Cesan al Jefe del Alto Estado Mayor. Bien "Cambio
16". -El problema de la z. -Bonito número de Euzko Gaztedi.
-Que se afilien al P.N.V. - Huel¬guitas. (15.06.74).
40. El francotirador Emilio Romero. -La regencia en
entredicho. -El p.e. se mueve. -Violencia que viene bien al régimen.
-A Escudero le suspenden una conferencia. -Cuesta dar la cara. (18.07.74).
41. Franco enfermo. -Piden el Concierto y el euskera
-La Central de Deva -Inaugurada autopista -Periódicos sosos.
-Imprenta en Iparralde. (30.07.74).
42. Atraco en Rentería -Juan Carlos de interino
-La viuda de Carrero -Desde el exilio no puede hacerse nada -Bronca
entre los médicos de Franco. (03-08-74).
La presentación que le hice al libro quiso mencionar el contexto
de dichas cartas y de lo que habían sido las radios clandestinas
que habían funcionado en aquellos años de hierro. Fue
así:
SEÑORAS Y SEÑORES: ¡GERARDO
BUJANDA FUE "JON DE IGELDO"!
No vivía en Venezuela cuando se cerró
en 1977 la emisora clandestina "Radio Euzkadi". Por esta razón
me quedé con las ganas de decirlo alto y claro: "Señoras
y Señores, radioescuchas de la emisora del Gobierno Vasco en
el exilio. Nuestro corresponsal clandestino en Donostia es nada más
y nada menos que Gerardo Bujanda, el actual presidente del Gipuzko Buru
Batzar del PNV".
Seguramente no lo hubiera escuchado casi nadie pues
en marzo de 1977, tras la Asamblea de salida de la clandestinidad del
PNV Y de otros partidos, ya se podían escuchar muchas cosas en
las radios convencionales y por tanto no hacía falta mantener,
como así había sido durante doce años, una emisora
clandestina transmitiendo desde la selva venezolana noticias, editoriales,
consignas, canciones y palabras de ánimo que, la interferencia
franquista, trataba a todas horas de tapar.
Pero no lo lograba del todo.
Esta es quizás la motivación de éste
libro. Recordar una lucha, describir una cerrada clandestinidad, honrar
a gente anónima que lo dio todo, y dejar cons¬tancia de los
medios pacíficos de un nacionalismo democrático, actuando
en el estrecho margen que le dejaban unos y otros.
NEGAR LA REALIDAD
Una transición tramposa basada en la figura
de Juan Carlos de Borbón y Adolfo Suárez, nos ha impedido
conocer nuestra propia historia. Con la consigna de que había
que mirar al futuro y perdonar el pasado, nos obligaron a silenciar
los hechos que salpicaron cuarenta años de una dictadura sangrienta
donde se unía una feroz represión, con el crimen y la
corrupción.
En ese pantano, había gente de bien.
No es verdad que la historia democrática contemporánea
comienza en 1975 con la muerte del dictador en la cama. No es verdad.
Y conviene recordar a otras generaciones que aquí existió
un inmenso charco de sangre y que esa dictadura se mantuvo con numerosos
apoyos y que si perdonar es lo justo, olvidar lo vivido es una afrenta
a la historia de un pueblo. Se trata pues de recuperar la memoria de
nuestra propia historia.
56 HISTORIADORES CONTRA LA HISTORIA UNICA
Gabriel Jackson, estadounidense de pasaporte e intelectual
comprometido desde su juventud con las causas progresistas ha dedicado
su vida a estudiar el siglo XX. En los años cuarenta, durante
su estancia en México conoció a los republicanos españoles
y allí se interesó por la España contemporánea
que dio, entre otros frutos, un libro de referencia como es "La
República Española y la guerra civil".
Residente en Barcelona, acaba de decir: "La transición
implicó un pacto contra lamemoria histórica. Me irritan
esos libros que han publicado algunos estadistas que sostienen que todo
lo hicieron ellos. La actitud del pueblo español fue el factor
más decisivo en la transición. Ahora bien, la desmemoria
histórica es un fenómeno muy extendido. Por ejemplo, los
jóvenes de Estados Unidos ignoran todo sobre las guerras de Corea
o de Viet Nam".
Pero no sólo Jackson detecta el problema. En
mayo de 2001, un total de 56 profesores de Historia de universidades
españolas, como Javier Tusell, Joaquín Albareda, Joan
B. Culla o Manuel Pérez Ledesma, firmaron un manifiesto en el
que aseguran que "la memoria democrática debe asentarse
sobre la aceptación de la realidad histórica y de sus
consecuencias".
El manifiesto pretendió responder a "recientes
y polémicas manifestaciones de altos representantes institucionales
acerca de los aspectos sensibles de nuestro pasado común",
en referencia directa a la intervención del Rey durante la entrega
del Premio Cervantes a Francisco Umbral, y su alusión a que el
español no fue nunca lengua de imposición, así
como a posteriores manifestaciones de la minis¬tra de Cultura, Pilar
del Castillo en el mismo sentido.
El manifiesto fue suscrito también por profesores
de las universidades de Barcelona, Autónoma de Barcelona, Zaragoza,
Valencia, del País Vasco, Lérida, Santiago de Compostela,
Autónoma de Madrid, Rovira Virgili de Tarragona, Cantabria o
de las Islas Baleares, como Francesc Espinet, Joseba Agirreazkuenaga,
Justo González Beramendi, Sebastiá Riera o Pere Ysás.
En el texto de los historiadores se advirtió
de que "aún reconociendo la existencia de distintas memorias
sobre la guerra civil, resultan incuestionables tanto las explícitas
intenciones antiautonomistas del bando sublevado en 1936 como la persecución
específica que el régimen franquista victorioso aplicó
contra las lenguas y los signos de identidad colectivos de catalanes,
valencianos, mallorquines, vascos o gallegos".
"Negar esta realidad supone un apriorismo de naturaleza
metahistórica que impide cualquier debate científico",
añade el documento, en el que los firmantes afirman "sólo
anteponiendo las realidades histórica incontestables a las distintas
opciones ideológicas se podrán consolidar las bases de
la convivencia democrática".
El manifiesto finaliza asegurando que "lo contrario
constituye una irresponsabilidad política e histórica,
más inexcusable cuanto más alto sea el rango gubernamental
de quien incurre en ella".
CERRADA "RADIO LIBERTY"
Junto a este manifiesto, el mismo mes de mayo de 2001,
aparecía una noti¬cia, que no tuvo gran repercusión,
y que se refería a que los Estados Unidos cerraban en Girona
el importante complejo de "Radio Liberty".
Este era un centro emisor que los Estados Unidos instalaron
en tiempos de Franco, hace cincuenta años, en la playa de Pals
(Girona) para emitir propaganda anticomunista hacia la entonces Unión
de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
El 25 de mayo de 2001, el conjunto de impresionantes
antenas, se quedaron sin nada que transmitir. El Gobierno norteamericano
notificó al ejecutivo de Aznar y a Radio Nacional de España
que finalizaba la retransmisión después de constatar que"
las condiciones políticas en la antigua Unión Soviética
han cambiado". Una página más de la guerra fría
y de la colaboración con el franquismo, desaparecía en
el silencio, y sin mayor comentario.
EL PORQUÉ DEL CIERRE
"La creación en la antigua Unión
Soviética de instituciones democráticas y de economías
de mercado ha hecho disminuir de manera significativa la utilidad de
la estación de la playa de Pals como servicio de retransmisión
del Gobierno norteamericano, de forma que su continuidad no se puede
justificar más, ni desde el punto de vista operativo ni de financiación",
señalaba, en un comunicado, Brian Conniff, director en funciones
de la Oficina de Radiodifusión Internacional del Consejo de Radiodifusión.
Conniff justificó también el cierre de "Radio Liberty"
por la existencia de "diferentes medios de comunicación
más avanzados y la disponibilidad de otros enclaves de retransmisión
para cubrir la antigua Unión Soviética.
Pese a que eran bien sabidas las connotaciones propagandísticas
anticomunistas de la emisora, Conniff insistió en que Radio Liberty
había desempeñado "desde los años cincuenta
un papel esencial para aportar noticias e información objetiva
a la gente de la antigua Unión Soviética".
En tiempos de la dictadura de Franco la televisión
estaba en mantillas y no tan desarrollada como en la actualidad. Todo
lo que, desde el punto de vista informativo, podía hacerse se
realizaba a través de la radio y es en ese campo, en el que los
anticomunistas, los comunistas y los nacionalistas tuvimos nuestras
batallas informativas contra el régimen franquista en el contexto
de la guerra fría entre los Estados Unidos, la Unión Soviética
y la dictadura de Franco.
Lógicamente, la dictadura no se quedaba de mero
observador de los acontecimientos. Actuaba colocando una importante
interferencia que, de alguna manera, los marinos, radioescuchas y empecinados
militantes lograban soslayar.
ESTACION PIRENAICA
Si "Radio Liberty" se dirigía a la
Unión Soviética, Radio España Independiente desde
Moscú y luego en Bucarest, se dirigía a la España
de Franco.
Casualmente, al mes del cierre de "Radio Liberty",
fallecía Ramón Mendezona, una de las voces imprescindibles
e inolvidables en la memoria histórica de esos años de
hierro. Su historia fue la historia de ese capítulo de la guerra
de las ondas de aquel tiempo.
Nacido en una familia vasca, Ramón Mendezona
ingresó en las Juventudes Comunistas en el verano de 1931. Participó
en la insurrección de octubre de 1934 y en las luchas que agitaron
la República. Al estallar la sublevación militar contra
el gobierno republicano, Mendezona era secretario político de
Radio Tetuán de las Victorias, luego de Radio Norte y, posteriormente,
delegado del PCE en el frente del Jarama.
Secretario Agrario y de Agitación y Propaganda
en el Comité Provincial de Madrid, fue presidente del Frente
Popular madrileño. En 1939, tras la victoria franquista, un barco
francés le llevó de Valencia a Orán y formando
parte de un numeroso grupo de comunistas, se exilió en la Unión
Soviética. A partir de ese momento trabajará en la radio;
primero en Radio Moscú, durante 12 años; luego, desde
1952 y hasta 1977, como director de la Pirenaica. En esta emisora adoptó
el nombre de guerra de Pedro Aldamiz.
En una entrevista concedida a Efe a principios de los
90, Mendezona recor¬daba el ambiente de la época: "Era
una guerra en el éter contra Fraga (ministro de Información),
que instaló cientos de antenas para meter ruidos en nuestras
ondas, a lo que nosotros respondíamos aumentando la potencia.
Desde Bucarest, llegamos a tener cuatro antenas, con más potencia
incluso que la radio rumana". Corrían ya los 60, pero la
emisora había nacido el 22 de julio de 1940, dirigida por Dolores
Ibarruri, "Pasionaria". De ella fue la ocurrencia de llamada
Estación Pirenaica. El nombre aportaba la idea de cercanía
a España, pero también sirvió para crear fábulas
sobre si la sede estaba en un rincón de los Pirineos o alguien
llevaba el emisor en una mochila por entre los riscos.
En realidad, la emisora se encontraba, en un primer
momento, en Moscú, y se trasladó en 1955 a Bucarest. Para
entonces, Mendezona, ya estaba al frente de ella, tratando de romper
la férrea censura informativa franquista y saludando con el habitual:
"Habla Radio España Independiente, Estación Pirenaica..."
Muerto Franco, la emisora cerró el 14 de julio de 1977. A su
regreso a España, en octubre de 1977, Mendezona participó
activamente en el PCE, involucrándose en la lucha política.
Tras la legalización del partido, siguió desempeñando
funciones en la dirección. Falleció en Madrid a los 87
años.
En 1992, RTVE anunció su proyecto de utilizar
las instalaciones de la REI para transmitir la programación de
Radio Exterior a los países del Este. "Espero que sirva
para difundir la voz de un país democrático hacia otros
que viven su primera experiencia democrática", dijo Mendezona.
LAS PRIMERAS "RADIO EUZKADI"
Los vascos, ante este panorama, no estaban quietos.
En otra dimensión, el nombre de "Radio Euzkadi" como
tal, al servicio del Gobierno Vasco constituido en Gernika el 7 de octubre
de 1936, sonó al poco del acto solemne en la Villa Foral.
El primer Lehendakari, José Antonio de Aguirre,
pudo emitir su mensaje (Navidad (Gabón), desde la sede de la
presidencia en el hotel Carlton aquel 2 de diciembre de 1936.
Manuel Aznar, antiguo periodista del diario Euzkadi
y miembro del PNV antes de pasarse a la sublevación de Franco,
debió escuchar el mensaje pues a raíz del asalto a las
cárceles de Bilbao, escribió sobre este asunto el 19 de
enero de 1937, de la siguiente manera:
"El día de la Noche Buena, la estación
de radio de Bilbao transmitió un discurso del Presidente del
Gobierno Vasco, Don José Antonio de Aguirre. Este joven representante
del nacionalismo separatista -católico y burgués- pero,
a pesar de ello, aliado fiel de los comunistas y sindicalistas, expuso
un programa de tono humanitario, según el cual las vidas y haciendas
de los habitantes de Vizcaya, estaban rodeadas de las garantías
máximas, por que el Estado Autónomo vizcaíno no
se manchaba con la sangre de seres indefensos. Un prisionero era un
ser sagrado, un preso merecía todos los respetos, aunque los
tribunales le condenaran a la pena máxima después de haber
hecho las investigaciones necesarias y de haberle permitido defenderse,
hasta el fin. Oyendo a José Antonio de Aguirre se hubiese dicho
que el Gobierno Vasco y todas las fuerzas a sus órdenes eran
impunes de violar una sola coma de la Ley."
Bilbao cayó en manos de Franco el 19 de junio
de 1937, a los dos meses del bombardeo de Gernika, y curiosamente Manuel
Aznar no dijo nada. El siguiente mensaje navideño lo tuvo que
transmitir el Lehendakari refugiado en Barcelona.
Tras la entrada de los alemanes en París y de
su rocambolesca fuga a través de Berlín hacia tierra americana,
el Lehendakari siguió con la inquietud de las ondas. Quería
que se conociera lo que se estaba haciendo en aquellos primeros momentos
de esperanza, tras el fin de la guerra mundial y la posibilidad de que
los aliados intervinieran en España.
La resistencia al franquismo en el interior requería
una información continua, veraz y obligada a dar ánimo
y, a tal efecto, apostó por montar una radio clandestina que
con cierta tolerancia francesa pudiera actuar cerca de la frontera.
LAS CAJAS LLEGAN A MARSELLA
Desde su regreso a Europa fue principal preocupación
del Lehendakari Aguirre dotar a los servicios del Gobierno vasco de
Euzkadi en el exterior de medidas de difusión oral y escrita.
Así se fueron preparando la "Oficina Prensa Euzkadi"
y "Radio Euzkadi".
Esta primera emisora fue adquirida -como siempre- gracias
a la colaboración de los vascos de América, y fue encargado
de traerla a Europa, el entonces Consejero del Gobierno Vasco, José
María de Lasarte.
Cuando éste anunció su llegada, el Lehendakari
confió a uno de sus colaboradores inmediatos, la misión
de arreglárselas para que la emisora llegara lo más rápidamente
posible a su destino, después de ser desembarcada en Marsella,
punto de llegada del trasatlántico en el que viajaba Lasarte.
El Lehendakari Aguirre poseía en aquella época
una "tarjeta diplomática", es decir, era considerado
por el Gobierno francés del momento (1946) como un diplomático
acreditado ante él y gozando por consiguiente de las ventajas
y privilegios inherentes a tal situación. El Lehendakari confió,
con su documentación diplomática y la correspondiente
"Orden de Misión" a quien había encargado la
labor de hacerse cargo de la emisora en Marsella, su secretario José
Antonio Durañona.
Este, antes de tomar el tren, se acercó al "Quai
d'Orsay" y visitó al colaborador del Ministro de Asuntos
Exteriores de la época (Mr. Bidault) con el que mantenía
regularmente contacto, y al que informó de la misión que
le había sido confiada, ya que la cortesía exigía
que las autoridades francesas fueran informadas "oficiosamente"
de lo que se trataba. En efecto, éstas agradecieron el gesto
de los vascos y respondieron que "oficialmente" no sabían
nada de nada.
Así las cosas llegaron el buque y José
Mari Lasarte acompañado de sus cajas de impresionante tamaño.
Se habían adoptado las disposiciones necesarias
para que éstas fueran desembarcadas con prioridad y un equipo
de "dockers" con furgoneta y el correspondiente "douanier"
(carabinero francés) se hizo cargo rápidamente de ellas
y puso "proa" hacia la estación de Marsella; y, cual
no fue la sorpresa del vasco encargado de acompañar a la expedición,
cuando al llegar ésta a las verjas de la Aduana, el "douanier"
de escolta lanzó un estentóreo: "... VALISE DIPLOMATIQUE
AMABASADE d'ESPAGNE...", y así entró en Europa la
emisora "Radio Euzkadi", como si se tratara de un envío
destinado a la Emba¬jada de Franco en París... ¡en
franquicia diplomática!.
Veinticuatro horas mas tarde las cajas llegaban a Donibane
donde se hizo cargo de la emisora Joseba de Rezola, a quien el Lehendakari
había encomendado la dirección de la misma.
Su primer locutor fue Ander de Arzeluz y aún
se recuerda con emoción la primera vez que se escuchó
el indicativo de "Radio Euzkadi", con unos compases de la
espatadantza bizkaina, tocados con el txistu.
Junto a Rezola y Arzeluz, un reducido número
de jóvenes de EGI, entre los que se encontraba Iñaki Durañona,
se ocupaba del resto de las labores burocráticas y de locución.
El abbé Jean Pierre Urricarriet, nabarro de
los Aldudes, Párroco de Mouguerre (Laburdi) acogió en
su propia casa la emisora en su segunda época de actuación
hasta la clausura por las autoridades francesas que tuvieron que terminar
por ceder a la fortísima presión y chantajes a que fueron
constantemente sometidos por el Gobierno franquista porque "Radio
Euzkadi" por lo visto les "hacía daño y mucho
daño". Miterrand era el Ministro del Interior.
LA GUERRA DE LAS ONDAS
Además de la guerra fría entre los Estados
Unidos y la URSS, los vascos que¬rían tener su espacio para
informar a la Euzkadi oprimida sobre lo que estaba ocurriendo. Una implacable
censura lo impedía. La televisión no estaba desarrollada
y el trabajo de la radio se imponía.
La inquietud estaba en todas partes. El 13 de febrero
de 1946, desde Nueva York, el Delegado del Gobierno Vasco en aquel país,
Antón de Irala, se dirigía al ex diputado por Álava,
Javier de Landaburu, que vivía en París, para explicarle
la manera en que estaban organizadas las emisiones de la "Voz de
América". Por aquel entonces, Landaburu andaba en gestiones
ante el Gobierno francés por si pudiera hacerse algo parecido
en Francia con la emisión americana de la “Voz de América”
para España.
Antón Irala, desde el número 30 de la
Quinta Avenida de Nueva York, sede de la Delegación le hacía
la siguiente reflexión a Landaburu:
"El carácter de la emisión americana,
como en general toda la propaganda que aquí se hace, es la seriedad
y objetividad. Los dirigentes americanos quieren evitar que la radio
sea un instrumento de lo que vulgarmente se llama propaganda al servicio
de grupos de extranjeros o determinados sectores políticos residentes
en este país. Pero no obstante parte de las emisiones son preparadas
por españoles en el exilio y toda la emisión tiene un
carácter marcadamente democrático y de fondo antifranquista
aun cuando el nombre de Franco y el franquismo no se cite más
que cuando lo citan documentos oficiales, artículos de prensa,
etc. En el apartado número 1 de la nota precisamente por el carácter
que tiene, suele ser el más fuerte para Franco, porque los organizadores
de la emisión tienen buen cuidado de que al exponer el punto
americano, naturalmente con vistas a España, aparecen comunicaciones
y sobre todo artículos de prensa tal como son publicados. Y aquí
abunda sobremanera el material antifranquista expuesto por los periódicos
y las plumas más serias".
Había que utilizar todos los medios al alcance
y aunque en ese momento el presidente Truman era hostil al régimen
de Franco, todo eso cambió con Eisenhower. Una "Radio Liberty"
que en vez de dirigirse a la URSS, se hubiera dirigido contra Franco,
hubiera acelerado muchas cosas. Pero comenzó la guerra fría
y la mal llamada razón de estado hizo del dictador un buen amigo
contra el "comunismo internacional".
AÑOS DE PENURIA Y OPRESIÓN
Se acercaba el Aberri Eguna de 1947. Eran los momentos
más aciagos de la lucha clandestina. La frontera del Bidasoa
se hallaba cerrada por el boicot a Franco por parte de las Naciones
Unidas. Los batallones de trabajadores funcionaban todavía y
se estaba iniciando la construcción de Cuelgamuros, "El
Valle de Los Caídos".
Los dirigentes del PNV se hallaban entonces sin poder
salir a la luz. Los que acababan de ser liberados tras condenas a muerte
y encarcelamientos de hasta siete años de duración, se
hallaban a la cabeza de la Resistencia en Donostia. Ellos encaminaban
los primeros pasos de la juventud en la política vasca, en la
clandestinidad, organizando los grupos de resistencia y dirigiendo las
acciones.
Cientos de jóvenes vascos, en aquellos años
de penuria económica y sumisión brutal buscaban la libertad
pasando la frontera clandestinamente. Algunos eran abatidos por las
balas de la Guardia Civil de fronteras, que a la sazón montaba
guardia en garitas situadas a 200 metros una de la otra, a lo largo
de las orillas del Bidasoa.
El pan, la carne, el aceite, el jabón, el azúcar
y casi todos los productos básicos de alimentación estaban
racionados como en tiempo de guerra. No había apenas automóviles,
modelos de hasta 20 años atrás, eran utilizados como taxis...
Establecemos este cuadro de fondo para señalar
cómo era la vida de Euzkadi cuando los hechos que se van a relatar
tuvieron lugar.
Faltaban todavía varios años para que
la TV llegara a Euzkadi. La TV española comenzó sus transmisiones
desde el Sollube en 1960. La única emisora de radiodifusión
que había en Gipuzkoa en 1947 era EAJ-8, Radio-San Sebastián,
en el Monte Igeldo, con sus estudios en la Avenida de España
27-1 °. Era, a la vez, la emisora mejor situada, con mejor antena
y más potencia en Euzkadi, lo cual la hacía perfectamente
audible en toda Euzkadi, desde Bilbao a Zuberoa y desde Baiona hasta
La Rioja. Se puede decir que todas las familias de Euzkadi que poseían
un aparato de radio, exceptuando la zona de Bilbao y las capitales de
Nafarroa y Araba, donde funcionaban otras pequeñas emisoras sin
alcance fuera de dichas ciudades, escuchaba Radio San Sebastián.
Era como hoy la televisión. Se almorzaba escuchando la radio
como música de fondo.
EL GRUPO DEL ANTIGUO
Una célula de la Resistencia que operaba en
El Antiguo, semillero de nacionalistas, dirigida por un antiguo gudari
mecánico de ascensores, y compuesta por jóvenes de 18
a 25 años, torneros, oficinistas, estudiantes y algún
técnico en teléfonos, concibió la idea de utilizar
la emisora del monte Igeldo, el día de Aberri Eguna, para efectuar
una transmisión clandestina. Entre ellos se encontraba José
Joaquín Azurza.
Utilizando un amplificador telefónico de estado
sólido, antes de la invención del transistor, idearon
ponerse en paralelo en la línea telefónica que iba desde
el estudio de la Avenida hasta el monte Igeldo. Se seleccionó
un lugar cercano al actual edificio Errege Enea, donde la línea
iba aérea sobre postes de madera.
Pero había unas cuatro líneas telefónicas
y era imprescindible identificar la que llevaba el programa, para lo
cual, con un plenilunio fantástico a las 10,30 de la noche del
Jueves Santo, día 3 de Abril, subió al poste con escaladores
un joven tornero de 19 años. No era tarea fácil, a pesar
de haberse entrenado en utilizar los escaladores el mismo día
por la tarde. Una vez identificada la línea en uso por la emisora,
se acabó la transmisión, por lo que no se pudo efectuar
una prueba. Quedaron en el poste dos hilos esmaltados muy finos, unidos
a la línea por unas pinzas de cocodrilo. Se vigiló la
línea el viernes, que tampoco hubo emisiones. El sábado
al mediodía, dando dos cortos silbidos, mientras el jefe de la
célula de Resistencia (el ex-gudari) escuchaba en su casa, se
probó el sistema. Funcionó a la perfección: "Creía
que nos iban a descubrir, pues se ha oído muy fuerte", fue
el mensaje del jefe.
Ahora los resistentes estaban seguros que tenían
la posibilidad en sus manos de salir por la antena de Radio San Sebastián.
Pero existían dudas aún. En la emisora podían decidir
cambiar la línea por una de las de reserva, o el operador de
consola en Igeldo podía cortar rápidamente las transmisiones
al oír las primeras sílabas del mensaje.
LOS CORTES EN RADIO SAN SEBASTIÁN
Llegó por fin el 6 de Abril de 1947, Aberri
Eguna. Como todos los años, en la parroquia del Antiguo se celebró
a las 9 una misa (con organización clandestina) por todos los
muertos por Euzkadi, que "Emakume Abertzale Batza" solía
organizar. Fue muy concurrida. A la salida, los que desde la víspera
tenían montado el golpe de la radio, se enteraron de que se iban
a lanzar globos de aire caliente con ikurriñas, y que el sentido
del viento exigía su lanzamiento desde el monte Igeldo. La hora
seleccionada para el lanzamiento de los globos era las 12 del mediodía,
y para la acción en la Radio las 2 de la tarde, hora en la que
se hallaba todo el mundo en la mesa o en la sobremesa. Se temía
la intervención de la policía para esclarecer el lanzamiento
de los globos. Eso pondría en peligro la operación de
la Radio.
El viento cambió, y aunque se lanzaron unos
diez globos desde detrás del torreón de Satrustegui en
el Monte Igeldo, éstos se volvieron para atrás y ardieron
al chocar contra el suelo. No hubo investigación.
La vía quedaba abierta para la emisión
clandestina. A las 2 en punto, tres jóvenes acudieron al pie
del poste donde estaban las pinzas conectadas y los alambres finos que
llegaban hasta la base. Conectaron su aparato y escucharon el programa
en curso. Cuando desde el estudio pusieron una música tenue,
un solo de violín, pasaron el contacto de su amplificador, y
la voz de un estudiante de 19 años leyó el mensaje que
electrizó a miles de radioescuchas: “¡Váscos
abertzales! ¡Hoy es el Día de la Patria! ¡Gora Euzkadi
Askatuta!”. Y a continuación en euskera lo mismo: “Euskotarrak
entzun, gaur Aberri Eguna degu! ¡Gora Euzkadi Askatuta!”,
y seguidamente leyó una frase que no salió en antena porque
fue cortada por el operador de la radio, señor Bengoetxea del
Antiguo, quien, por lo que luego se supo, estaba en el balcón
de la emisora aquel radiante y primaveral día mirando a la Bahía
de la Concha, y al oír lo que el locutor clandestino estaba diciendo,
echó a correr, resbaló, se cayó, se levantó
y alcanzó el interruptor general de la consola cortando el programa.
La frase que faltó instaba a todos a escuchar
"Radio Euzkadi" que entonces transmitía desde cerca
de Baiona y prometía que pronto hablaría al pueblo vasco
libremente.
Los bulos acerca de cómo pudo suceder la interrupción
constituyeron la comidilla de las semanas siguientes a este hecho. Desde
Gasteiz los del régimen llamaron alarmados al gobierno civil
preguntando qué ocurría en Donostia. La policía
investigó, encontraron los alambres finos y las pinzas, pero
no pudo dar con los autores.
En años siguientes, 1948 y 1949, hubo otras
cuatro transmisiones de la Resistencia por Radio San Sebastián.
Era una pugna de ingenio entre el técnico de la emisora donostiarra,
señor Acarreta y los de la clandestinidad.
El PNV siempre tuvo presente que la resistencia civil
consistía en mantener firme el ánimo por medio de acciones
que no produjesen bajas, ni sangre como en las aún recientes
ejecuciones se había derramado.
LAS CHARLAS DE MR. CHESTERTON
En esta breve incursión por la historia de la
presencia en las ondas en aquellos años de dictadura no podemos
olvidamos del canónigo Alberto de Onaindia quien a comienzo de
la década de los cincuenta entró a trabajar en la Radiodifusión
francesa, la emisora oficial, para transmitir una charla de cuarenta
y cinco minutos diarios en el servicio europeo de la emisora. Aunque
sus disertaciones eran más morales y religiosas que políticas,
el tema vasco afloraba con más frecuencia de lo que gustaba en
Madrid y eso indisponía fuertemente al régimen franquista
con las autoridades francesas.
Al final, lograron impedir que el canónigo siguiera
ejerciendo su labor. Y es que el valor de la palabra de Don Alberto
("padre Olaso", "Mr. Chesterton") tenía tal
fuerza y seguimiento que hubo que silenciada.
LA REFLEXIÓN DE AZURZA
Seguidamente traigo a colación una reflexión
de José Joaquín de Azurza, ingeniero donostiarra del Antiguo,
cerebro de los cortes a Radio San Sebastián, amigo de Rezola,
que en los años sesenta trabajaba en una petrolera venezolana.
El documento es histórico y obedece a una época y a una
inquietud. Los antecedentes eran claros.
El 5 de octubre de 1962 redacta una memoria descriptiva
y confidencial sobre las posibilidades de transmisiones en onda corta
desde Venezuela a Euzkadi. Algo insólito e increíble para
la época.
El memorándum dice lo siguiente:
"Es de todos bien conocido el esfuerzo económico
y técnico tan elevado que la URSS desde el comienzo de la radiodifusión
ha hecho para difundir la ideología y los métodos comunistas
por todo el mundo. También es sabido que los países satélites
-y el último en número, Cuba- también han desarrollado
potentes organizaciones de radiodifusión internacional en onda
corta. Estos regímenes derrochan medios para penetrar hasta en
los hogares más recónditos con su propaganda política.
En Euzkadi, las únicas estaciones que llegan
con eficacia son las estaciones del bloque soviético, principalmente
las basadas en Checoslovaquia.
Las potencias occidentales, por conveniencia de tipo
económico y por una desidia en denunciar al régimen totalitario
de Franco, con una inconsecuencia deplorable con los principios democráticos,
apenas incluyen en sus transmisiones dirigidas a España, ninguna
crítica directa a los métodos del Dictador. A lo sumo
se limitan a hacer referencias muy moderadas e incomprensibles para
el pueblo, acerca del orden democrático de vida.
Los vascos demócratas residenciados en este
país, desearíamos efectuar transmisiones que contrarrestaran
el paso de la propaganda que llega a Euzkadi con informaciones y comentarios
acerca de los principios democráticos, acerca de la justicia
social dentro de la democracia, acerca del derecho que asiste a nuestro
pueblo para gobernarse a sí mismo. Nuestras transmisiones se
harían en lengua vasca y en castellano y alcanzarían todo
el área de la Península Ibérica.
Las transmisiones se harían desde las afueras
de la Capital, en áreas donde no despertarían la sospecha
de las misiones diplomáticas acreditadas en el País. Donde
las instalaciones -no muy aparatosas por otra parte- pasarían
desapercibidas. En la Capital no se escucharía la emisión,
pues el lugar está escogido de tal manera que en la Capital las
ondas transmitidas no tendrían fuerza. Las transmisiones se harían
en ondas cortas, sin molestar a servicios de comunicaciones ya existentes.
La localización de tales emisiones por procedimientos
técnicos es siempre muy complicada. El riesgo práctico
de que se originara una reclamación diplomática basada
en investigaciones u observaciones técnicas, es muy remota.
La máxima discreción está, por
otra parte, asegurada por el hecho de que la estación será
instalada por un grupo muy reducido de personas, trabajando todas en
plan de colaboración gratuita, y la programación estaría
también limitada a un círculo muy reducido, trabajando
sin conexión alguna con organizaciones constituidas en el País,
sin incluir jamás ningún indicio en las emisiones que
permita identificar al País que da cobijo a la transmisión,
es decir, sin mencionar jamás ni notas locales, ni referencias
a locutores o colaboradores o sus residencias y por el contrario se
procuraría desorientar el enemigo (en este caso todos los totalitarismos
de derecha o izquierda) con una campaña paralela acerca del origen
supuesto de las emisiones.
Para permitir desorientar las posibles interferencias
y la búsqueda de las transmisiones éstas variarán
periódicamente de longitud de onda y serán de corta duración.”
SEMILLA EN TIERRA ABONADA
Si técnicamente aquello era posible, había
que hacerla. Para eso hacía falta un hombre de empuje y autoridad
como el bergarés Jokin Intza, quien era capaz de reunir alrededor
suyo todo un equipo humano variopinto, financiar la aventura, y que
en el Centro Vasco no se enterara nadie.
Hacía falta además la entrega y obsesión
por la noticia de un donostiarra como Alberto Elosegi, redactor jefe
de la revista "Momento" que había trabajado con Gabriel
García Márquez, Plinio Apuleyo Mendoza y algunos republicanos
exiliados, cuyo trabajo le permitía la movilidad suficiente para
hacer los guiones de los programas cargando sobre sí la dirección
de una emisora clandestina con emisión diaria. Un trabajo ímprobo.
Y hacía falta un equipo humano motivado, capaz
y entregado. Y para eso estaba el "diplomático bombero"
Xabier Leizaola, el amigo de los dirigentes del partido Acción
Democrática Iñaki Zubizarreta, el buen locutor Iñaki
Aretxabaleta, el encargado de los pagos Félix Aranguren, y un
grupo político que llevara la cinta al lugar desde donde funcionaba
la emisora a unos sesenta kilómetros de Caracas y donde un original
personaje llamado Ixaka Atutxa, viviera como un Robinson Crusoe del
Trópico. Desde allí, todos los días, durante doce
años, "Radio Euzkadi" transmitiría en onda corta
tres veces al día, durante media hora. Toda una locura.
El único contacto semanal que tenía Atutxa
con el mundo civilizado era el sábado cuando desde Caracas, grupos
de tres y cuatro nacionalistas, le llevaban la cinta del fin de semana,
comían allí, bebían cerveza jugaban al dominó
y hablaban de mujeres. Terminada la partida, con los emisores "Pedro
y Pablo", "Radio Euzkadi", la Voz de la Resistencia Vasca",
rompía el éter y le decía al franquismo que había
un pueblo que no se doblegaba.
LA TXALUPA
Había nacido La Txalupa, bautizada así
para despistar. Así como se le había puesto a la Pirenaica
este nombre para dar la sensación de cercanía, la Txalupa
daba la sensación de movilidad y asimismo de cercanía
a Euzkadi. Además, hablar de la Txalupa, no infundía sospecha
alguna. A la cinta se la llamaba el Talo, al lugar desde donde se transmitía
Macuto y donde se grababa Edificio Paraíso.
Nombres que quedan para la historia de esta acción
clandestina durante tantos años fueron Guillermo Ramos, Jon Mikel
Olabarrieta, Kepa Lekue, José Elizalde, Juan Ortiz, Jon Gómez,
Maite Leizaola, Aita Patxi Albizu, Julene Urcelay, Peru Ajuria, Manuel
de lrujo, Pello Irujo, Arantza Amezaga, Azkon, Kepa Arrizabalaga, Julen
Abando, Usua II, Manuel Carabias, Tomás Andonegui, José
Ignacio Zuazo, Mirentxu Solabarrieta, Garbiñe Urresti, Andoni
Olabarri, Félix Berriozabal, Julián Atxurra, Paulin Urresti,
Bingen Amezaga, Joseba Iturralde, Juan M. López Eizaguirre, Iñaki
Landa, Ricardo Líbano, Joseba Arriaga, Antonio Mandiluce, J.
M. Zugarramurdi, Maite Garitaonaindia, Txomin Viscarret, Julián
Amezcua, Iñaki Erkoreka, Domeka Etxearte, Paul Aguirre, Aita
Boni o Luis Ibarra, entre otros.
Unos llevaban el Talo, otros eran locutores, un grupo
se ocupaba de las quinielas, había quien daba dinero, un pequeño
grupo se ocupaba de la parte técnica, la mayoría iba a
las reuniones de los lunes y casi todos eran unos magníficos
bebedores de cerveza con Ixaka Atutxa en Macuto.
El "Talo" (la cinta grabada) era llevada
diariamente a Macuto (Santa Lucía) por un pastelero de Algorta
llamado Juantxu Ortiz. Cuando éste lo dejó, entró
a trabajar un andino llamado Miguel Briceño. Fiel como una roca
vivía sin casarse por la Iglesia con una buena señora
que le había dado una partida de hijos. Nosotros en nuestro afán
proselitista le decíamos que se tenía que casar. El nos
contestaba: "ni hablar. Ahora mi doña me trata muy bien
y estoy seguro que si me caso me empezará a mandar y eso ni hablar".
El caso es que el hombre llevaba todos los días el "Talo"
como si fuera un gudari.
Y así durante doce años, hasta el primero
de mayo de 1977 cuando aquel gran juguete que nació para tres
meses, enmudeció para siempre, dejando al Grupo de EGI de Venezuela
con el sabor agridulce del deber cumplido, pero sin una incidencia diaria
sobre lo que ocurría en Euzkadi desde siete mil kilómetros
de distancia.
DE PABLO ROMERO A IGNACIO ROMERO
El secreto del éxito de una empresa de esta
envergadura, costosa y arriesgada, fue la discreción. Cada uno
sabía lo que tenía que hacer y lo hacía sin esperar
nada a cambio, porque además era lo que podía organizar
el nacionalismo democrático con eficacia y sintiéndose
partícipe de una empresa que tenía incidencia en el interior
de Euzkadi. ETA daba sus primeros pasos, el Gobierno Vasco continuaba
en el exilio, y Franco seguía persiguiendo al nacionalismo.
Personalmente no tenía ni idea de lo que se
cocinaba fuera del importante Centro Vasco de Caracas. Por aquel entonces
yo era presidente de Euzko Gaztedi, la organización juvenil del
propio Centro y vivía la política del exilio vasco con
la intensidad propia de una colectividad nacida al calor del primer
exilio y donde bullían las confrontaciones entre el PNV; ANV;
algunos republicanos, el incipiente exilio de ETA, la vieja guardia,
los acomodados, el Gobierno Vasco en el exilio, la Delegación
del Gobierno, los que iban al Centro como a un Club Social, la chavalería,
la ikastola, la hora dominical por "Radio Tropical", la misa
mensual por los socios fallecidos, el seguimiento del juicio de Burgos
y la política vasca en general.
Un domingo, Iñaki Zubizarreta me llamó
y preguntó qué es lo que hacía aparte de meter
ruido en Euzko Gaztedi. Le dije que estudiaba economía en la
Universidad Católica. Me sugirió la posibilidad de trabajar
en una organización clandestina habida cuenta que su responsable
debía viajar al exterior. Se trataba de Alberto Elosegi, alma
de la emisora y de las publicaciones clandestinas de la Resistencia
Vasca, como Gudari, quien se iba a Londres con su familia. Su nombre
de clandestinidad era Pablo Romero, como el actor.
Aquello me pareció fascinante y al poco le dije
que sí, con gran horror de mi familia a quien no pude explicarles
de qué se trataba.
Y así fue como en el año 69 me metí
de lleno en seguir día a día la actividad política
vasca. Venía a Euzkadi en Navidades, contactaba con el PNV del
Interior, hablaba con nuestros corresponsales, departía con Ajuriaguerra,
Rezola, Leizaola y Retolaza entre otros y "pinchaba" a quien
se me pusiera a tiro para enriquecer la programación radial en
los estertores del franquismo. Y así, las cartas dirigidas a
Pablo Romero pasaron a ser escritas a nombre de Ignacio Romero. Cuando
le visité a Joseba Rezola en su casa de Donibane Lohizune me
dijo que con ese nombre pensaba que era yo un "latin lover"
con bigote y guitarra, y no un imberbe chavalito.
¡MENUDO LÍO!
El emplazamiento de la clandestina "Radio Euzkadi",
era toda una curiosidad para los amantes de la radiofonía, que
nosotros tratábamos de despistar poniendo el buzón de
correo en la sede del Gobierno Vasco en París y utilizando una
tarjeta QSL donde podía verse una antena inmensa ante una montaña
nevada.
Un oyente del estado de Illinois en los EEUU oyó
la familiar melodía que hacíamos gracias a un xilófono
con las ocho notas primeras del Himno Vasco “Gora ta Gora”,
así como la identificación en euskera, castellano, inglés
y francés de la Voz de la Resistencia Vasca. En enero de 1966,
se empleó la frecuencia de 11290 Kc. Pero, hacia mediados de
año se cambió para la banda de 19 metros.
La emisora tenía su curiosidad. En el centro
emisor, cerca de un pueblo llamado Santa Lucía, en Venezuela,
se le conocía a Ixaka Atutxa como "el hombre de los espejos".
Y fueron varias las veces que en doce años apareció la
policía. Aquello era muy raro. Inmediatamente, se tocaba a la
autoridad competente, que seguía permitiendo aquello sin permiso
oficial alguno.
Seguramente sería esto lo que disuaría
al gobierno español, a través de su embajada, para no
hacer la consiguiente protesta oficial. Tras el juicio de Burgos las
relaciones diplomáticas empeoraron y como Venezuela aplicaba
la frialdad de la diplomacia, la cuestión no llegó a mayores.
En marzo de 1971, una revista especializada, "Electronic
Ilustrated", escribió un reportaje sobre el tema donde decía:
"en realidad Radio Euzkadi transmite desde un lugar secreto en
Venezuela, cerca de Caracas. Experimentos de búsqueda de dirección
de las ondas llevadas a cabo por un organismo europeo y por un experto
americano de New Hampshire, localizaron originalmente el emplazamiento
a lo largo de la costa norte de América del Sur".
Asimismo, en una oportunidad nos colocamos, por esos
azares del éter, en la misma sintonía de onda que "La
Voz de América' perturbando la transmisión de aquel gigante
que no entendía cómo aquella pulga osara hacer semejante
cosa. Aquel día se encendieron todas las alarmas. La llamada
de la Embajada Americana fue perentoria.
Pero el caso más extraño fue cuando un
buen día, al recoger los periódicos leí con espanto
la siguiente noticia:
“LONDRES, 23 de mayo de 1974- La millonaria heredera
norteamericana Patricia Hearst y los sobrevivientes de la razzia policial
contra el "Ejército Simbiótico de Liberación"
en California, habrían huido a Europa, según una emisora
pirata captada por un radioaficionado de Cornwell, al sur de Inglaterra.
La “Radio Escudo” o “La Vóz
de la Nación Vasca”: como se identificó la emisora,
fue escuchada por el ingeniero David Arthur en su laboratorio, y en
ella se anunciaba que la propia Patricia Hearst hablaría más
tarde en sus micrófonos.”
Como es de suponer nos pasamos toda la semana diciendo
que aquello era un camelo y que nosotros no teníamos que ver
con el Ejército Simbiótico de Liberación ni con
el secuestro de la rica millonaria, seguido en la época con enorme
interés.
Nunca supimos si aquel radioaficionado se inventó
la noticia por pura notoriedad, por hacer una faena o si detrás
había alguna rara implicación para que nos cerraran la
emisora. El caso es que, pasado el susto, seguimos con nuestros programas,
como si nada hubiera ocurrido.
Otro de los momentos de peligro fue cuando se produjo
en Caracas un importante terremoto y nosotros, a pesar del caos reinante,
transmitimos como si nada. Asimismo en una mala mañana, en virtud
de una caja de papeles que teníamos junto a la puerta y en la
que había un bote de cola de carpintero muy inflamable. Con un
involuntario cigarrillo, se nos quemó el local. Yo estaba dentro
y el fuego avanzaba. Pasé a otra habitación y el humo
comenzaba a marearme. Me asomé a la ventana del baño y
vi como al lado había una obra en construcción. Los obreros
me acercaron lo más posible una de esas grúas de brazo
largo. Dudé si echarme desde el tercer piso. De haberlo hecho,
hoy estaría en una silla de ruedas o en el cementerio, pero di
un salto, que hoy todavía me pregunto cómo lo hice, y
aparecí en el largo brazo caminando a gatas por él y sin
un zapato.
Cuando llegué abajo llamé a Intza. Pensé
que ahí acababa todo. Pues no. Del edificio Sierra, en la Avenida
El Libertador, pasamos al edificio Pacairigua a unas oficinas que nos
prestó el constructor Julián Atxurra y, al día
siguiente, estábamos transmitiendo como si nada hubiera ocurrido.
Hay que decir que aquel cambio no vino nada mal. El
edificio Sierra tenía una pésima reputación y ver
por allí entrar frecuentemente a jelkides devotos de San Ignacio,
era desde luego, algo chocante.
LEIZAOLA AGRADECE LOS SERVICIOS PRESTADOS
Tras las primeras elecciones legislativas el 15 de
junio de 1977 Juan de Ajuriaguerra fue elegido diputado y Carlos Garaikoetxea,
en marzo de aquel año, presidente del EBB del PNV. Venezuela
había desplazado todo su protagonismo a lo que eufemísticamente
se la llamaba el Interior aunque conservara organiza¬do aquel benemérito
grupo humano. De ahí que en ese año 1977 organizamos un
viaje a Caracas y allí fuimos con Garaikoetxea y Ajuriaguerra.
Fue un viaje emotivo e interesante con la consabida
visita a las instalaciones que la vegetación del Trópico
comenzaba a comer. El lago estaba medio vacío, la talaquera sin
juego, el camino más roto que de costumbre, pero aún podía
verse el hábitat de Ixaka Atutxa por espacio de doce años.
Los dos dirigentes quedaron muy impresionados.
Pero había que agradecer asimismo al venezolano
Luis José García quien había alquilado por cuatro
perras aquel lugar en el monte y a tal efecto el Lehendakari Leizaola,
en nombre del Gobierno Vasco, aun en el exilio, le envió esta
emotiva carta:
“París, 14 de octubre de 1978
Sr. D. Luis José García
CARACAS
Distinguido y muy cordial señor mío:
Con estas líneas me tomo la libertad de dirigirme
a Vd. el compatriota del Libertador Bolívar, que en el curso
de los dos últimos decenios ha tenido el gesto generoso de dar
cobijo en su propiedad -a la que yo giré una visita emocionada
hace ya bastantes años- a "Euzkadi Irratia" (Radio
Euzkadi), la antena de nosotros los vascos, escuchada regular y diariamente
en el silencio por el mundo entero.
Aún ahora sigue vivo el recuerdo de aquella
voz, llegada a todos los continentes desde los lares de Vd. No ya sólo
en nosotros los vascos, sino en otros muchos interesados por la causa
de la libertad y bien inesperadamente atentos a la emisora.
Por mi parte, aparte una garantía verbal pedida
por los organizadores de ella en el momento de fundarla, fui el recibidor
personal permanente del correo de los radioescuchas. Puedo asegurarle
me sentía arrebatado de admiración cuando llegaban sobres
procedentes de Suomi (Finlandia) o del Japón, del Canadá
o de Italia, amén de todos los de habla inglesa tan esparcidos
por el mundo.
Uno de los mayores motivos de satisfacción,
que imagino lo será también para usted, era que su antena
no servía a ningún objetivo comercial o financiero y sí
tan solo al servicio del honor, la defensa y el combate pacífico
en pro de la libertad de un pueblo, tan unido espiritualmente con el
de usted mismo.
Me parece que aparte el sentimiento lógico de
nuestro agradecimiento sentirá usted el legítimo orgullo
de la colaboración y eventuales sacrificios o riesgos corridos.
Sírvase pues acoger estas palabras como la expresión
de afecto de un incondicional amigo y s.s.
Fdo.: Jesús Maria de Leizaola
Presidente del Gobierno de Euzkadi en exilio”
Seguramente el buen hombre no tuvo muy claro que era
eso de los vascos y sus espejos, pero el hecho es que sirvió
como nadie a una causa tan lejana.
Nadie como el Lehendakari para agradecérselo
en nombre de los vascos, sobre todo porque él conoció
directamente la "Txalupa". Un buen día de calor, allí
se fue con su sombrero y su traje mil rayas como si de tomar el té
con la Reina de Inglaterra se tratara y no de unos barracones increíbles
para que los vascos hicieran la guerra de las ondas por su cuenta.
"JON DE IGELDO"
Todo este largo preámbulo tenía por objeto
llegar a "Jon de Igeldo", a quien me encontré como
corresponsal del Interior. No sabía quién era. Solo conocía
su estilo directo, sus apreciadas colaboraciones, su sentido del humor,
su movilidad y entrega y lo acertado de sus juicios. Las cartas de "Jon
de Igeldo" llegaban como agua de mayo, desde Donostia a Caracas,
las leíamos en la reunión del Grupo de EGI de los lunes,
las troceábamos y utilizábamos como noticias, editoriales
y artículos.
Unas Navidades conocí a "Jon de Igeldo".
Se trataba de Gerardo Bujanda. Había fallecido el motor en Iparralde
de la Txalupa, Joseba de Rezola, Vicepresidente del Gobierno Vasco en
el exilio, y "Radio Euzkadi" debía continuar. Le pedí
a Bujanda que no dejara de suministramos material de apoyo. Recuerdo
la conversación, tras el funeral, un día inhóspito
de diciembre de 1971.
Cuando volví definitivamente a Euzkadi en 1975
-al frente de "Radio Euzkadi" se quedó Garbiñe
Urresti, a quién llamábamos Golda Meir-, me encontré
a Bujanda como referencia del PNV de Gipuzkoa. Junto a él trabajaban
Joseba Leizaola, Jokin Intsausti (El Pelos), Esnal, Altuna,… El
PNV salía de la clandestinidad y él en Gipuzkoa dirigía
el tránsito con eficacia y olfato.
Tras sí tenía mucha historia.
No había cumplido 17 años cuando fue
voluntario como gudari a la guerra de 1936 encuadrándose en el
Batallón Saseta. Como consecuencia de aquella derrota salvaje,
estuvo encarcelado, en virtud de la ruptura del Pacto de Santoña
por los italianos el 25 de agosto de 1937. Aquel día cumplía
18 años.
Casado, con cinco hijos y trabajando en Victoria Luzuriaga
sacó a su familia adelante mientras se reía cuando le
decían que pertenecía a un partido burgués. Su
compromiso total con el nacionalismo vasco le hacía la vida difícil
aunque apasionante. En los momentos más duros, cuando no había
cámaras ni prebendas, allí estuvo Bujanda dando la cara.
Ya en 1976 se abrió la posibilidad de hacer
política. Le recuerdo en una reu¬nión de aquel EBB
en un pequeño piso que tenían en el Boulevard donostiarra.
Recuerdo también el que, a propuesta de Joseba Leizaola me designaron
portavoz de aquel EBB atípico para lidiar con una prensa que
ignoraba nuestra existencia. Tras aquella reunión, tuvimos una
afari-merienda en una tasca en la Parte Vieja, con Benegas y Múgica.
Recuerdo asimismo vivamente el viaje de vuelta a Bilbao con Ajuriaguerra
y Arzalluz. Toda una época.
En junio de 1977 salió elegido diputado por
Gipuzkoa junto a Arzalluz y Monforte. Le tocó la discusión
constitucional desde una complicada Comisión de Defensa. De esos
años tengo el recuerdo de haber viajado con él a Barcelona,
el día en el que era elegido Ramón Rubial presidente del
Consejo General Vasco en detrimento de Juan de Ajuriaguerra que había
ganado las elecciones. Fue un viaje organizado por Unió Democrática
de Catalunya. En aquel periplo contamos asimismo con la presencia de
Joseba Goikoetxea, asesinado posteriormente por ETA.
Tras el fallecimiento de D. Manuel de Irujo viajamos
los dos acompañando al Lehendakari Leizaola, que acababa de volver
del exilio, al funeral que en Barcelona le organizaron las autoridades
catalanas.
Gerardo Bujanda fue la referencia nacionalista en esos
años en Gipuzkoa. Firme, seguro, con sentido del humor, a veces
cascarrabias, sin complejos para subirse a una mesa y bailar una jota
y, algo insólito en el nacionalismo, con sentido de la noticia
y sin pereza para escribir. Un hombre clave, en una época especial,
hecha casi para hombres como el corresponsal clandestino de la Txalupa,
"Jon de Igeldo".
SUS CARTAS
Un buen día de este año 2001, en el que
se acumulaban las noticias del cierre de "Radio Liberty",
fallecimiento de Mendezona, e inquietud de los historiadores por una
transición con amnesia y mientras trabajaba en un proyecto sobre
"Radio Euzkadi" y Rezola, me topé con una vieja carpeta
que contenía las cartas de "Jon de Igeldo" al Grupo
EGI de Caracas para la Txalupa.
No eran muchas pero describían desde dentro
toda una época de persecución del régimen franquista
al nacionalismo vasco. Su estilo directo, la calidad de las descripciones
sobre las ikastolas, los gobernadores, las multas, los Aberri Eguna,
las persecuciones, las llegadas de Franco a Donostia, las tensiones
en la Diputación de Gipuzkoa, el comienzo de la rotura de las
costuras del régimen, los curas encarcelados, el juicio de Burgos,
la Homilía de Añoveros, la primera ETA,... En definitiva,
describía un ambiente irrespirable como el que vivíamos
en momentos en los que, tras la ruptura de la tregua de ETA en 1999,
se acosaba al nacionalismo de manera especial. Aquello me hizo volver
la vista atrás y comprobar que no había nada nuevo. Otros
tiempos y otras formas, pero el mismo espíritu y, en medio, un
hombre como Bujanda, fijo, una roca en un mar agitado aguantando el
temporal y sabiendo que aquello no era más que una contingencia
en el camino.
Tras superar el Debate del Estado de la Nación
en el Congreso de los Diputados pensé que esto tenía que
ser conocido para los futuros historiadores y para una juventud sin
demasiadas referencias. Estas son cartas sinceras, desde dentro, al
calor de unos acontecimientos, y de una parte de la historia reciente
hoy olvidada.
Respeté la grafía, le pedí permiso,
y éste es el resultado. De ahí que, como escribí
al inicio, aquel día de marzo de 1977, me hubiera gustado coger
el micrófono y decir con entonación:
"Aquí Radio Euzkadi, la Voz de la Resistencia
Vasca. En su último programa desde la generosa Venezuela y tras
doce años de diario trabajo, vamos a agradecer a nuestros colaboradores
en la sombra. Entre ellos a "Jon de Igeldo", de quien nos
place decir que se trata del burukide Gerardo Bujanda. Para que conste".
Y para que conste, aquí van sus cartas.
lñaki Anasagasti.