Mañana lunes en el
Colegio Mayor Universitario, el ex ministro de UCD, Otero Novas, presenta
su libro “Asalto al Estado”. Se podrán ustedes imaginar
de qué va la cosa cuando en dicha presentación le acompañan
Jaime Ignacio del Burgo, Manuel Jiménez de Parga y Alfonso Coronel
de Palma. El martes, todos los periódicos del ramo hablarán
del magno acontecimiento y de los peligros que le acechan al estado ya
que el libro lleva el subtítulo de “España debe subsistir”.
En liliputiense réplica, nosotros (Erkoreka, Beloki y yo) presentamos
en Madrid, en Euskal Etxea, nuestro libro “Somos Vascos”.
Un trabajo explicativo de nuestra identidad en clave positiva. Sabemos
que tenemos el silencio asegurado y que esto de los libros es como arar
en el mar. Sobre todo en casa. Pero como somos tercos, seguimos dando
la lata.
Donde no se puede elegir es a la hora de hacerlo por el Defensor del
Pueblo. Habrá que soportar cinco años más a Múgica,
un individuo que descubrió el filón de atacar al PNV, no
al nacionalismo, sino al PNV para medrar. Bien es verdad que sufrió
la horrorosa experiencia de que a su hermano Fernando le asesinaran, pero
como esto de repudiar a ETA no daba dividendos, encontró el camino
de caer bien llamando nazi al Lehendakari, diciendo que somos los inductores
de los asesinatos y perlas parecidas que le subían la bilirrubina
a Aznar y los suyos que lo premiaron con tan ilustre canongia que al pueblo
llano y soberano no le ha servido de nada. En la actualidad no tiene Defensor.
Tiene un señor al que le gustan los toros y las cuchipandas, que
hace unos informes que no hay quien siga y que por cualquier motivo nos
acusa, como Otero Novas, de romper España. No se donde queda el
mínimo agradecimiento y respeto que debería tener a un partido
que en la persona de Juan de Ajuriaguerra, fue a visitarle cuando estaba
desterrado en Guadalajara, ocasionándole a Juan, un mes de prisión
y su confinamiento en la localidad de Atienza.
Una pena. El PP ha dicho que tiene que ser Múgica, el seudo socialista,
y como hacen falta dos tercios, no lo será Carmen Alborch, que
le hubiera dado salero y cercanía a una puesto que no merece semejante
personaje. La fascinación del pesebre tiene mucho atractivo y si
no que se lo pregunten a Fernando Fernández Savater, que recula
como una anguila, tras contar una conversación privada con Zapatero,
no vaya a ser que el grupo Prisa y el gran poder le quiten sus plataformas.
Si siguen ustedes al Savater de esta semana hablando de ETA se quedan
con los ojos a cuadros. Nada que ver con el Savater oficiante de la boda
entre Mayor Oreja y Nicolás Redondo. Por no haber captado esto
a tiempo, Rosa Díez anda con un sayal de leprosería y una
campanita. Savater, el filósofo de la pancarta, será todo
lo facha que se quiera, pero sabe muy bien dónde está el
pesebre.
MÁS ACHICORIA
Las acciones de ETA y el encarcelamiento de Otegui, han oscurecido otras
noticias de interés. Por ejemplo el trompeteo del pacto entre el
PP y el PSOE para renovar el estatuto valenciano. Ya no es Andalucía,
sino Valencia, el receptáculo de las tablas de la ley para mostrar
cómo tienen que ser las reformas de otros estatutos. Un café
descafeinado con sabor a achicoria, tanto que Josep Piqué del PP,
se mostró convencido de que la vía valenciana es un buen
ejemplo para llegar al consenso en Catalunya. El texto valenciano está
pensado a gusto de Zapatero y Rajoy, y no plantea ninguna reforma de ley
orgánica estatal. Está redactado con idea de guiar a los
demás, con voluntad de homogeneizar el mapa. Eso si, le llaman
nacionalidad histórica. Todos con alpargatas.
En donde no hay igualación es en la defensa del idioma. Sólo
se promueve el castellano, que está muy bien, pero los tres idiomas
cooficiales, esos no existen. Se llega a dar el caso chusco de que el
diputado socialista Juan Moscoso, estrella ascendente en Navarra, a pesar
de representar a este territorio que tiene como seña de identidad,
nada menos que la “Lingua navarrorum”, se preocupa por la
promoción del español en los Estados Unidos. La preocupación
de Moscoso no es tanto por el uso del español sino porque los grupos
de origen mexicano, salvadoreño, cubano, etc. no se sienten miembros
de una comunidad única y su sueño es llegar a ser estadounidenses.
Ya ven ustedes en qué pasan el tiempo los diputados navarros del
PSOE. Aunque no es de extrañar, pues ahí le tienen ustedes
al Príncipe Felipe en la Universidad de Georgetown diciendo lo
mismo con otras palabras. ¿Podría decir lo mismo en Idaho?.
Lo malo es que a este señor el sueldo se lo pagamos también
los vascos. Menudo lío se organizaría en Bélgica
si el príncipe heredero promocionara sólo el francés.
Pero aquí ocurre y no pasa nada. Sólo por preguntar por
estas menudencias le acusan a uno de obsesivo y de “asaltar al estado”.
Pero me da igual.
Menos mal que a pesar de todo, nuestro país funciona y aunque
el nacionalismo no sea capaz de vender adecuadamente sus éxitos
de gestión, la economía vasca creció un 2,9% en el
primer trimestre, el doble que la eurozona. Ago de responsabilidad de
esto tendrá el nacionalismo gobernante, como la tuvo en 1978, cuando
dio la batalla constitucional, y logró se aprobara una disposición
adicional en el texto sagrado de Madrid, que no nos satisfizo, pero que
ahora puede ser la percha para permitir consultas populares. Cuando le
vi leyendo estas cosas a Mariano Ferrer, como consecuencia de la Mesa
de Reflexión de Elkarri en sus tres propuestas para la paz, no
dejé de sonreír. Aquello se logró porque había
en Madrid un PNV con ocho diputados y ocho senadores, un pueblo por detrás
e ideas claras. Pero fue el PNV el responsable de aquel éxito.
Que quede claro. Como con el Concierto. Y lo digo porque ahora todas estas
cosas parecen experimentos in Vitro, sin padre ni madre. Pues no señor.
EN EL CORREDOR DE LA MUERTE
No es una experiencia agradable escuchar a un chaval de 28 años,
con una camiseta naranja, contar sus experiencias en el corredor de la
muerte, allí está desde año y medio, en una cárcel
de Manila. Sin embargo lo hicimos hace un mes aprovechando una reunión
parlamentaria.
Había que verle a pesar de las iniciales objeciones que tuvimos
que salvar, porque Paco Larrañaga merece por lo menos un juicio
justo. Sus treinta alegaciones de gentes que atestiguan que el día
del crimen de dos chicas estaba a trescientos kilómetros del lugar,
la petición denegada de que se realice la prueba del ADN, el hecho
de que la secretaria del presidente del tribunal sea tía de las
dos jóvenes asesinadas y un sin número de irregularidades
que jalonan el juicio contra el hijo de un pelotari de Alegia y de una
filipina, cuyo abuelo fue presidente de aquel país.
En Euzkadi, en España, en Europa, no solo se solicita se elimine
la pena de muerte sino en el caso de Larrañaga se haga un nuevo
juicio. “No pido clemencia, pido justicia”, nos decía
en la grabación de vídeo que le hicimos en el cuarto del
subintendente de la prisión el mes pasado.
El miércoles estuvieron en el Senado sus tíos y prima.
Se aprobó una Declaración Institucional mostrando la preocupación
ante la situación en la que se encuentra este chaval pendiente
de una Moción de Reconsideración ante el Tribunal Supremo
de aquel país.
Hay que decir que gracias a la campaña del periódico “Qué¡”,
y a la visita que hicimos, el gobierno español se ha movido con
mayor celeridad y Moratinos personalmente le solicitó al ministro
filipino de exteriores que resolvieran este caso con criterios de justicia.
No hay que bajar la guardia. Ocho años en la cárcel y año
y medio de corredor dan fe de un sistema judicial muy lejos de los parámetros
occidentales en un país donde impera la pena de muerte.
POR RAZONES OBVIAS
Hay cosas que no se entienden muy bien. O quizás si. Tras el “Debate
del estado del Estado”, a la semana siguiente se discutieron y aprobaron
propuestas de resolución. Quince por cada grupo. El nuestro salió
bien parado, ya que con apoyos de unos y otros logró que prosperaran
seis de ellas: “Y” vasca, ertzainas, jubilados, I+D en 2006,
paralización del Plan de Juventud, fin de prórroga del acuerdo
de Arcachon y uso exclusivo de normas con rango de ley para normativa
básica.
Lo curioso fue lo que le ocurrió a CiU. El representante de Esquerra,
desde la tribuna, anunció su voto diciendo que no lo haría
a ninguna propuesta del PP ni de CiU, “por razones obvias”.
Se le olvidó completar diciendo que le habían pedido al
PSOE que no votara nada de CiU. Y este Grupo, algo inédito desde
1983, no logró que prosperara ni una. Cero patatero.
Lo malo es la explicación. “Por razones obvias”. No
me extraña que los de CiU anduvieran fumando en pipa.
Tras el bochornoso viaje de Maragall y Carod Rovira a Jerusalén,
los de ERC hacen esfuerzos por asegurar “la gobernabilidad en España”.
El miércoles en el Senado, el portavoz de la Entesa (PSC, ERC,
IC) parecía Pepiño Blanco hablando del gobierno socialista.
Toda una alfombra. Y organizó un lío porque en lugar de
preguntar se dedicó a incensar a Zapatero. Casi salimos del pleno
en camilla atufados por el gas.
Es curiosa esta manera de hacer política por parte de ERC, obsesionada
en desplazar a CiU de todo. Y, comentábamos lo ocurrido en Irlanda.
John Hume y David Trimble, están en su casa con las zapatillas
de felpa puestas. Han crecido los extremos. Ian Passley y el Sinn Fein.
Los partidos moderados, los ejes del país, cuando de lo que se
trata es de crear las condiciones para una estabilidad política,
sus apuestas dejan paso a los radicales. Un fenómeno a seguir porque
en Euzkadi se pretende algo parecido. Mario Onaindía en los ochenta
dejó las armas, pero también los ideales. Y, en la actualidad,
hay muchos Onaindias queriendo hacer lo mismo. “Por razones obvias”.
DE LO DICHO, NADA
Contaba hace dos domingos cómo en el Debate del Estado de la cuestión,
Zapatero dijo que no había transferido la competencia en materia
penitenciaria porque el Lehendakari no se la había pedido. Todos
nos quedamos estupefactos. Una ley orgánica de obligado cumplimiento,
como es el Estatuto de Gernika, para su desarrollo, hace falta que el
presidente del Gobierno Vasco se la pida al del gobierno español.
Por eso y para evitar argumentaciones tan peregrinas, Inmaculada Loroño
presentó una interpelación pidiendo se transfiriese no solo
a Euzkadi sino a aquellas comunidades que tuvieran competencias en dicha
materia. Y nos dijeron que NO. ¿Quiénes?. El PSOE y el PP
al unísono.
Zubía el miércoles se lo volvió a preguntar a Zapatero
diciéndole que era sorprendente que después de 26 años,
en los que la instrumentalización política del proceso de
transferencias ha sido una constante, se pueda pretender que haya que
seguir pidiendo, o más bien mendigando, una a una, las transferencias
aun pendientes. Y como en el citado Debate de Estado, en plena bronca
con el PP a cuenta del anuncio de un posible final dialogado de la violencia,
Zapatero le dijo a Rajoy que sólo les unía el dolor en relación
con las víctimas, Zubía le dijo que algo más. Por
ejemplo, aquella votación para rechazar nuestra Moción.
“En este tema en concreto, hasta el talante”.
Pero lo curioso del caso son las respuestas de Zapatero que hasta le
sacó aquel llamado Informe Zubia aprobado en 1993 en las que el
Parlamento Vasco, con el apoyo de todos los Grupos, hacía una ficha
sobre las transferencias pendientes y la forma de llevarlas a cabo. Le
dijo que el Plan Ibarretxe había impedido cumplir la ley, que la
materia era singular y había que esperar al próximo gobierno
vasco. ¿Qué tendrá que ver el Plan Ibarretxe, como
lo llaman, para que estos constitucionalistas cumplan una ley orgánica?
Resulta inquietante saber que las leyes se cumplen o se incumplen en función
de que alguien le parezca oportuno o no hacerlo en un momento dado. Así
todo.
Es como lo hecho por el Grupo Vocento y Prisa. Durante una semana le
pidieron al PNV que retirara la candidatura de Juan M. Atutxa para presidir
el Parlamento Vasco. Este lunes, ante el bloqueo, Atutxa, en un gesto
que le honra, se retiró. Al día siguiente, todos los periódicos
y radios de dichos Grupos solo decían una cosa: “El PNV sacrifica
a Atutxa”, con grandes letras y redoble de tambores. Dicen lo mismo
y lo contrario y ni se inmutan. Vale todo.
Y es que en Madrid, con lo de ETA, y con todo lo demás, a lo único
que huele es a chamusquina, que no es precisamente olor a rosas.
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