Monseñor Blázquez
ha sido elegido presidente de la Confederación Episcopal Española
por un solo voto. Destaco el dato. Un solo voto. Por un solo voto se logra
la mayoría o se queda uno en la minoría mayoritaria. ¿Nos
aplicaremos el cuento?
Los comunicados del Senado y del Congreso de recuerdo y condena de la
brutal matanza del once de marzo del año pasado leídos en
sesión solemne esta semana tenían una diferencia sustancial.
El del Senado hablaba de “terrorismo islamista”, el del Congreso,
de “terrorismo” en general. El PP para aceptar aquel acto
público con un violonchelista interpretando a Bach, impuso que
no se atribuyera la responsabilidad de la masacre a “Al Queda”.
Todavía sostiene la increíble tesis que tras el 11M estuvo
ETA. En ese dato cifraron su victoria electoral. Hasta ese punto de fanatismo
anti vasco llegó Aznar y los suyos, uno de ellos, el ínclito
Ignacio Astarloa, que con aspecto de chimpancé estuvo al lado de
Acebes en todas las ruedas de prensa que dio aquel político-policía
aquellos días. Astarloa fue y sigue siendo uno de los sostenedores
de tal tesis, como fue el responsable de la redacción de artículos
del Código penal que permitirían el encarcelamiento del
Lehendakari en caso de convocar un referéndum, por lo que no fue
nada extraño que este jueves en la tribuna del Congreso pareciera
el fanático pastor protestante Ian Passley cuando vio que le llamaron
al orden democrático y tiraron su obra de arte a la basura.
Si en su día, a Alejandro Goicoechea que se pasó al enemigo
con los planos del Cinturón de Hierro de Bilbao todos le conocían
como “el traidor”, a este sujeto había que buscarle
un calificativo adecuado a su indigno comportamiento. ¡Qué
personaje tan inmoral!
Esta gente llegó al extremo de lograr que en el Consejo de Seguridad
de las Naciones Unidas se aprobara una condena formal a ETA por un atentado
que no había cometido y que incluso Otegui había condenado.
La obsesión era internacionalizar el conflicto con la peregrina
tesis de que todos los terrorismos son iguales. Pues no.
Recuerdo cómo hace un año, el doce, me encontraba en una
esquina de la pancarta que encabezaba aquella increíble manifestación
en Madrid con un cejijunto Aznar al que ya desde los bordes de las aceras
le increpaban. “¿Quién ha sido? ¿Quién
ha sido?”. A mi lado estaba el entonces presidente de la Conferencia
Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, que pocos
meses antes nos había impedido a CiU y al PNV haber podido estar
con un Papa que había dicho “No a la guerra”. Rouco,
bajo aquella intensa lluvia, no me dirigió la palabra, mientras
yo pensaba “si a este hombre le pasa algo, se va de patitas al infierno.
Es la reencarnación del cardenal Gomá, el gran responsable
de que una guerra de exterminio fuera considerada una Santa Cruzada”.
Recuerdo también cómo casi me lincha el facherío
que jaleaba a Aznar y que seguía creyendo que aquello había
sido obra de ETA. De no haber mediado Duran, el secretario de CiU que
me metió en su coche, no lo cuento. En fin. Cosas pasadas. Sólo
me apena que las “Víctimas del 3 de marzo de Vitoria”
del año 76 no tengan el mismo reconocimiento mientras a Marín
se le encrespa la barba cuando dice que todas las víctimas son
iguales. Pues no lo son. Ni las de Gernika, ni las del GAL, ni las del
3 de marzo, ni las del franquismo. Todas las víctimas no son iguales.
O por lo menos no son tratadas de forma igual.
Hay que recordar asimismo que Astarloa, el 11-M, en lugar de ocuparse
del terrorismo islamista como Secretario de Estado de Interior, ese día
estaba en Bilbao en su campaña metiéndose contra el PNV
y el Lehendakari. Estos son los salvadores de España.
VASCONGADAS NO ES MÁS QUE UNA SUCURSAL
Ya han empezado a venir las golondrinas socialistas. Las del PP se reservan
para unos pocos actos, ya que parte de los votos de María San Gil
irán a súper-Patxi. Es esa la razón por la que viene
Zapatero. Si éste supiera que el PSE bajaba, para rato se iba a
estar paseando por Euzkadi como lo hace. Esto visualiza muy bien la dependencia
del PSE con el PSOE. Euzkadi es un dato más en una estrategia electoral
general. En la transición, a eso se le llamaba sucursalismo, que
era una buena definición. La sede y las decisiones están
en Madrid. El decir amén, en Euzkadi.
Mientras Don Patxi decía ante el embelesado Zapatero en el Kursaal
que “no será un Lehendakari cómodo para Madrid”
(¿por qué no empieza desde ahora y es un secretario incómodo
para Ferraz?), Miguel Buen, que es el mandamás socialista gipuzkoano,
dejaba las cosas en su punto: “No estamos al dictado de Madrid,
pero somos parte del PSOE; con él lo compartimos todo y no aprobaremos
nada que no sea con su anuencia”. Más claro, agua.
Se vio en el debatillo que tuvieron con lo de Comunidad Nacional. Muy
imaginativo el término para quedar todo él escuchimizado
y supeditado a la intocable Constitución española. Oírles
pues hablar a los socialistas le hace parecer a uno que está viendo
una película de Cantinflas. No hay más que escucharle a
Zapatero prometer un cambio, claro que a peor y de sumisión de
Euzkadi, y gloriarse de su valentía por haber retirado sus tropas
de Irak y de haber reconocido el matrimonio de los homosexuales. Muy valiente
en todo menos en lo referente al núcleo duro de la españolidad.
Ahí está la foto del Rey, con Zapatero y Rajoy, por si quedaba
alguna duda.
Este vendedor de la nada dijo el domingo refiriéndose a Batasuna:
“Lo que necesita Euzkadi es que se autodeterminen de las bombas
de ETA”. Nadie dice lo contrario. Aunque nosotros lo expresemos
sin tantas florituras: “Que ETA desaparezca”, porque meter
el concepto de autodeterminación, que es un derecho de los pueblos,
eso ya lo decía el Comité Central del Partido Socialista
de Euzkadi en tiempos de Franco. Llegó a aprobar una resolución
que decía lo siguiente:
“Podemos actuar con absoluta autonomía en todos los problemas
que afectan a la vida política de Euzkadi y reconoce (el Comité
de Madrid) nuestro derecho a la autodeterminación, en razón
de considerarnos capacitados para regirnos nosotros mismos dentro del
derecho que se establezca para el régimen de la Confederación
de Repúblicas Ibéricas”.
Parece increíble constatar que esto haya sido doctrina oficial
del PSE. Por menos de esto, hoy, a uno le llaman terrorista.
El problema pues es que esta gente no es seria a la hora de hacer política.
Un día dicen una cosa y al siguiente la contraria y ni se inmutan.
Para ellos todo tiene fecha de caducidad. Y aquella resolución,
los actuales escuderos del PSE ni la conocen. Y fue suya.
Pero con ser grave este intento de meternos en el corralito de sus decisiones
no es lo que más me preocupa. A fin y al cabo hacen honor a su
ideario español y de servicio al PSOE. El problema es basar la
acción política en solemnizar lo obvio o en la mentira.
Para quien no sigue la política con cierto detenimiento hay imágenes
que pueden llevar a la confusión. Por ejemplo. El martes 8 se celebró
el Día Internacional de la Mujer. La víspera, Patxi López
dijo enfáticamente, sólo le faltó un trompetero a
su lado, que su gobierno tendría el mismo número de hombres
que de mujeres. Un bonito impacto.
Pero desmenucemos el mismo. Para eso tiene que ganar y poder formar un
gobierno monocolor, hecho éste absolutamente imposible. La mejor
de las encuestas y por ello están que se salen, les da diecisiete
parlamentarios. La mayoría está en 38. Primera mentira por
tanto.
En segundo lugar, por ley del Parlamento Vasco a iniciativa del actual
tripartito (PNV, EA, EB), dice que no sólo las listas han de ser
paritarias, sino también el próximo gobierno vasco. Es decir.
Don Patxi sólo está diciendo que cumplirá la ley
y cumplir la ley en un estado democrático no solo es obligatorio
sino un deber de ciudadanía. Si un candidato en Londres dice enfáticamente
que va cumplir la ley, seguramente, al poco un grupo de loqueros le lleva
al próximo frenopático. Y, en segundo lugar, ¿qué
hizo Patxi López para que sus compañeros del PSOE supieran
que la última ley del Parlamento Vasco fue la de la igualdad de
la Mujer? Nadie, absolutamente nadie en toda España sabe que en
el único lugar de todo este glorioso estado donde se ha tomado
una iniciativa tan rompedora como esa es en Euzkadi. Para ellos, sólo
fue noticia de aquel pleno que el PSE, junto a Batasuna y el Partido Popular,
se habían cargado la ley del suelo.
Fíjense pues ustedes cómo manipulan a la opinión
pública con medias verdades y mentiras evidentes buscando el efecto
pirotécnico de las palabras. Nada más.
INSENSATEZ
El secretario de organización del PSOE, José Blanco, lo
más parecido a Mr. Bean, aunque no haga gracia, pasó por
Donosti y nos dedicó esta perla: “el PNV ha sido el martillo
de la sociedad vasca y el resto de la sociedad el yunque” . Blanco,
al que le preparan chuletas con frases que creen graciosas, es normal
que diga majaderías de esta envergadura. Lo extraño es que
lo haga Rakel Peña señalando al Lehendakari de ser “el
brazo armado de la represión española en Euzkadi”.
No se a qué viene esta acusación gratuita, cuando, todos
hemos venido defendiendo su participación electoral. Hasta Monseñor
Blázquez condenó la ley de partidos en su día, ocasionándole
esta actitud un serio disgusto con Rouco y, ahora, al ser elegido su sustituto,
la caverna lo ha recordado.
Por otra parte, el domingo pasado, en el diario “El Mundo”,
la periodista Angeles Escrivá daba cuenta de lo siguiente: “hay
un punto que podría generar mayor preocupación en los representantes
de Batasuna: la lectura que del encuentro con Ibarretxe y Otegui hizo
Gerry Adams a su regreso a Irlanda. A pesar de las indudables muestras
de apoyo, de la comodidad con la que el líder del Sinn Fein se
mostró en sus reuniones con el portavoz de Batasuna, lo que explicó
a los miembros de su partido es que los dirigentes de la izquierda radical
eran unos insensatos y que consideraba mucho más razonable la iniciativa
desarrollada por el Lehendakari, que defendió de manera ferviente.
La misma opinión le trasladó al padre Alec Reid”.
Siempre he pensado que esto es así y sigo hoy sin entender cómo
se puede condenar el 11-M y no a ETA. De ahí que hubiera sido bueno
que de estas noticias también se hiciera eco EITB pues a Otegui
le tenemos en los informativos como al bacalao de las islas Lofoten, que
lo tuvimos en los informativos del sábado, el domingo al mediodía
y a la noche, y el lunes, al mediodía y a la noche. Si interpelamos
al gobierno sobre Babcok y no lo cubren con un solo segundo, nos meten
el bacalao de marras hasta en la sopa y le tenemos a Otegui vendiendo
humo y ataques continuos al PNV y al Lehendakari, ¿alguien puede
decir cómo se normaliza este país conectando con la realidad
y no con la insensatez?
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