No voy a incidir nuevamente
en el debate sobre el Estatut del 2 de noviembre en el Congreso. Se ha
dicho ya todo. Solo hacer un comentario desde mi óptica vasca,
resaltando lo que ha supuesto la labor parlamentaria del PNV, tan denostada,
por tirios y troyanos, aunque hayamos tenido gentes de lujo en momentos
clave de nuestra historia, como las hay ahora. Lo que reivindica ahora
el noventa por cien del Parlamento de Catalunya lo logramos nosotros en
1978 y 1979.
Previamente voy a hacer un breve comentario a las formas, que en democracia
son el fondo. Tanto Mas como Carod, como Manuela de Madre, como Duran,
como Puigcercós, al iniciar su parlamento, saludaron a los presente
y de manera especial al Presidente Pujol, que allí estaba. Gentes
que se adversan y andan a cuchillo, en el momento solemne de una discusión
de tanto calado, respetan como nadie su inmediato pasado, aunque discrepen
de él. En eso los catalanes nos llevan años de madurez.
Nosotros estamos aquejados de un peligroso mal en política: al
adanismo. Pensamos que todo nace con nosotros. Que tras de nosotros no
hay nada o es de mal gusto recordarlo. Y yo me rebelo contra esa forma
de proceder que va contra el corazón de un partido de 110 años.
Y si tiene 110 años, será por algo. Digo yo. Chapeau, señores
catalanes. Dicho esto he de comentar también que la presencia del
presidente y secretaria del EBB en la sesión del Estatut fue oportuna
ya valiosa.
Ese día dos de noviembre, al ir a Madrid, en el avión,
veía en la prensa el dato que se daba a la noticia del despliegue
de los Mossos de Escuadra en Barcelona con todas las competencias de una
policía moderna con presencia en Europol. Pero lo que nadie ha
dicho, completando la noticia, es que esa transferencia y esa policía
con competencias no la tienen por la acción política lobbista
con tan buena, aunque inmerecida fama, del Sr. Roca, sino fundamentalmente
por el PNV. Miquel Roca dijo en 1978 que las competencias policiales eran
odiosas y no las querían, mientras el PNV las consiguió
y fue quien logró para todos un artículo, el 150-2, que
es el que ha permitido dicha transferencia. ¿Y qué decía
la enmienda del PNV a la Constitución que fue aprobada?.
“Artículo 150-2 : El Estado podrá transferir o delegar
en las Comunidades Autónomas, mediante ley orgánica, facultades
correspondientes a materia de titularidad estatal que por su propia naturaleza
sean susceptible de transferencia o delegación.”
Esta enmienda, que hoy es un artículo de la Constitución,
fue del PNV. No de Miquel Roca. Y esta enmienda es la que ha permitido
la transferencia policial con competencia a la Generalitá.
Sin embargo nadie nos ha atribuido la paternidad de la iniciativa. Por
eso lo hago yo. Y por eso reivindico que lo que nosotros conseguimos hace
26 años, los catalanes con justo derecho, ahora lo reivindican.
Y, nosotros, les apoyaremos a tope. Pero no es ocioso recordar que esos
vascos tan denostados por su primitivismo político lo lograron
en 1978 y en 1979. ¿Qué los nacionalistas catalanes no tenían
la fuerza que tienen ahora?. Puede ser, pero a mis amigos catalanes les
digo que mientras no reconozcan que Miquel Roca como parlamentario es
muy bueno, pero como político es muy malo y como lobbista, muy
peligroso, vamos mal. CiU tiene que echar por la borda ese respeto reverencial
por un político que se prepara a sacar brillo a su medalla como
ponente de la Constitución española para pasearse de la
mano de personajes como Gabriel Cisneros y compañía en ese
rigodón anual de empacho constitucional al que nos tienen acostumbrados.
Esta semana, el miércoles, CiU, ERC y el PSC votaron en el Senado
en contra de que a los vascos nos devuelvan los documentos robados que
se encuentran en el Archivo de Salamanca cuando durante cuarenta años
parte de los papeles de la Generalitá los ha tenido guardados el
PNV y fueron devueltos en acto solemne en la Generalitá bajo presidencia
de Pujol. ¿A qué viene esta actitud tan mezquina por parte
de ERC y CiU?.
De ahí que ponga los nombres de aquellos diputados y senadores
que nos han permitido durante estos 26 años hacer lo que hemos
hecho: Manuel de Irujo,Juan Ajuriaguerra, Xabier Arzalluz, Mitxel Unzueta,
José Angel Cuerda, Marcos Vizcaya, Kepa Sodupe, Federico Zabala,
Juan M. Vidarte, Juan Ignacio Uría, Iñigo Agirre, Iñaki
Oregi, Gerardo Bujanda, Andoni Monforte.
Somos un país, un pueblo y un partido demasiado seco y hostil
para los suyos y para quien bien le sirve. Somos así, pero no es
buena manera de ser. De ahí que cuando surgen noticias como el
despliegue de los Mossos en Barcelona o el debate del Estatut, parecería
que eso se logra por generación espontánea o porque Carod
presiona a Zapatero. No. Eso lo han logrado y bien logrado, nuestros amigos
catalanes, gracias, entre otros, al PNV que presentó una buena
enmienda en el debate Constitucional, la negoció y la logró
y el Lehendakari ahora, abrió el melón de las reformas estatutarias.
Y en cuanto al tema del Estatut, no hay derecho a que la propuesta del
Parlamento Vasco, tan legítima como la catalana, no fuera ni tan
siquiera admitida a trámite en el Congreso. Fue derrotada por el
PP y el PSOE. El frente español.
Que no nos venga ahora el PSOE y el PSE hablando de talantes.
EL CONGRESO DEL PSE
“¿Qué es para ti Euzkadi?. ¿Una nación?”
– le preguntaba yo el pasado martes a Javier Rojo antes de empezar
la reunión de la Mesa del Senado. La pregunta venía a cuento
pues dos días antes, en una entrevista la había definido
como me la volvió a describir. “Es una Comunidad Autónoma
dentro del Estado Español”.
“¿Y lo que dice el PSC de que Catalunya es una Nación?.
¿Y aquel rollo de la Comunidad Nacional?. ¿Y el postnacionalismo
de Ramón Jaúregui?. ¿Y la consulta que iba a hacer
al pueblo Odon Elorza y que se la han tirado a la papelera en el Congreso
del PSE a la búlgara?” .
El domingo pasado Javier Rojo, presidente del Senado, fue elegido miembro
de la ejecutiva del PSE. Es un político con territorio, Alava;
tiene su cuerpo serrano sentado en la ejecutiva vasca; preside el Senado;
habla con Zapatero; va a todos los saraos y quiere hacer cosas, pero todo
dentro de un orden. El orden constitucional español, por supuesto.
Y en ese sentido, su congreso, ha sido todo un éxito. El éxito
del marketing. Es la sociedad del espectáculo. Pero, usted se pone
la lupa, y ahí no hay “na de na”.
Cuento todo esto porque el domingo 30 de octubre finalizaba con música
y cohetes y una votación sospechosamente soviética, el congreso
del PSE con euskera en un cartelón: “Ahora”. “Orain”.
La ikurriña a toda pastilla y un discurso donde Patxi López
nos decía que en el siguiente congreso el Lehendakari será
socialista, ellos no serán muros de contención de las aspiraciones
de un pueblo mientras afirmaba que se acabó el moderar al PNV porque
lo de ellos es gobernar y el PNV (salvo que nos salgamos del guión)
ha de estar en la oposición.
Si un marciano hubiese bajado a la tierra y hubiera participado en dicho
congreso podía haber estado tentado en creer tanta belleza. Por
eso ciertas reflexiones se imponen.
En momentos en los que los socialistas están como locos para
que les aprobemos los presupuestos en Madrid. En momentos en los que no
les llega la camisa al cuerpo ante el debate catalán que a nosotros
nos negaron. En momentos en los que se están juzgando a tres miembros
de la mesa del Parlamento Vasco y por parte del PSE no ha habido el menor
gesto democrático, personal y de nobleza vasca de defensa de lo
propio, o de unos compañeros de Cámara, el que nos vengan
ahora con éstas milongas de que están a punto de gobernar
Euzkadi, la pregunta se impone: ¿con quién?.
Cualquiera que les hubiera escuchado durante la última campaña
viéndoles comerse el mundo hubiera pensado que efectivamente Ajuria
Enea era la casa particular de Patxi López. Sin embargo ¿dónde
está ahora Don Patxi? Pues con unos votitos más que María
San Gil, y, en la oposición cantando la palinodia, cuando de verdad
aquí lo único que ha cambiado es que afortunadamente ETA
no actúa y el clima político ha cambiado. Nada más
y nada menos.
Por eso, Don Patxi, menos lobos.
Digan y defiendan que Euzkadi es una Nación, propicien la unión
de las Cajas Vascas, deroguen la Ley de Partidos, acerquen los presos,
digan que este pueblo puede decidir su futuro con todo lo que eso implica,
déjense de hacerle regalos de chaquetitas a Dña. Letizia,
como los hace Javier Rojo, defiendan más nuestra lengua nacional
en Iparralde, díganle a sus correligionarios navarros que no quiten
la ikurriña de los balcones de los ayuntamientos, trabajen para
que una ley orgánica como es el Estatuto se cumpla, sean valientes
ante las arremetidas de la derecha española, exíjanle a
su amigo Rodríguez Ibarra que se calle y denle un poco de cancha
a Gema Zabaleta, que ni ha salido elegida como representante para este
congreso en Andoain, y empezaré a creerles solo un poquito, porque
su cacareado Congreso no ha dejado de ser el clásico teatro de
variedades para engatusar ingenuos. Nada más. Eso sí, todo
un éxito mediático propio de tiempos light, y de liderazgo
light, aunque reconozco que el PSE ha sabido vender humo en celofán.
Y eso lo han hecho bien. Pero nada más.
YA LE LLAMAN DOÑA
A pesar de lo escrito en el artículo del domingo anterior “¿Por
que no televisan el Parto?”, cualquier comentario posterior al nacimiento
de Leonor Borbon Ortiz desborda cualquier supuesto. Ya a la criatura le
llaman Doña Leonor, para que no quedara duda alguna que se trata
de un ser excepcional y no de la bisnieta de un respetable taxista y de
un señor que habiendo jurado los principios fundamentales del Movimiento
está ahí porque en lugar de una ruptura, ha habido una reforma
y Franco sigue en el Valle de los Caídos.
Fuimos los primeros que denunciamos en el pleno del Congreso la discriminación
existente en la Constitución española en relación
con la mujer y fuimos los primeros en preguntar que cómo era posible
que alabaran tanto esa Constitución y la primera hija de los reyes,
Elena, nacida en 1963 (Cristina en 1965 y Felipe en 1968) era eso, mujer,
y nadie tuvo en cuenta sus supuestos derechos en una monarquía
restaurada por el general Franco.
El 31 de marzo de 1947 el dictador había definido que "España
es un estado católico y social que se constituye en Reino".
El 7 de junio sus Cortes amañadas habían aprobado su ley
de Sucesión y el 8 del mismo mes de junio de 1947, Eva Duarte,
llegaba a Madrid.
Aquella ley de Sucesión fue sometida a referéndum no democrático.
Con esto quería Franco que el frente político de oposición
en el exilio se resquebrajara. Don Juan de Borbon que había rechazado
como viciada de origen la restauración de la monarquía,
lanzó un nuevo manifiesto en Estoril e inició contactos
con el general Beigbeder para intentar un golpe de estado auspiciado por
las cancillerías de Londres y Washington, que no llegaría
a ponerse en práctica. Al poco, él mismo que hacía
esas cosas, le enviaba a su hijo Juan Carlos a estudiar a España,
bajo la férula del dictador.
Conviene recordar estas cosas en momentos de insoportable merengue político
informativo, inaguantable para cualquier demócrata que se da cuenta
del montaje que es todo esto y de lo atado que está el pacto de
silencio que no toleran la menor disidencia. De ahí esas manipuladas
encuestas que dicen que la monarquía es la institución más
valorada. Lógico. No hay una información veraz sobre ella
como existe en Inglaterra.
Pronto vendrá el bautizo hecho por Rouco y pronto los primeros
pasos y el jugueteo con los primitos cuyos yogures pagamos todos. La clave,
una vez más está en que con todo ese tinglado se compacta
una "unidad de España que está en peligro por culpa
de los nacionalismos periféricos". Y para eso, venga monarquía
y venga regalitos y genuflexiones de los socialistas a gente que no ha
dado un palo al agua en su vida porque detrás de todo esto subyace
la representación de la “unidad y permanencia” de España
como reza la Constitución. Esa es la gran clave de todo este montaje,
que solo sirven para mantener unidos a los que no quieren estarlo.
|