Aunque no lo vaya a celebrar, este año 2006, se cumplen treinta
de cuando conocí a José Antonio Zarzalejos. Editaba el PNV
una hoja clandestina llamada “Euzkadi” y una colaboradora
nos remitió una noticia que publicamos en la que se decía
que la plaza obtenida por Zarzalejos en la Diputación de Bizkaia
había sido un atajo asociando asimismo al abogado con la extrema
derecha. Zarzalejos protestó y se presentó en el despacho
de Xabier Arzalluz para hacer valer lo injusto de la información.
De esa manera me enteré que existía un joven, experto en
derecho foral, que había obtenido plaza de funcionario en la Diputación.
Con el tiempo creí que aquel suelto informativo podía haber
sido un infundio porque Zarzalejos es persona inteligente y bien formada
así como no creí que en aquellos tiempos nuestro hombre,
en los que el franquismo no había desaparecido del mundo institucional
vasco, requiriera semejantes apoyos. Por cierto su padre dimitió
como gobernador civil de Vizcaya cuando Martín Villa permitió
el que pudiera enarbolarse la ikurriña. Asimismo en sus años
estudiantiles cursados en la Universidad de Deusto fue acusado de haberle
enviado al profesor Andrés Celaya una esquela en un sobre cerrado.
Los alumnos de su promoción tuvieron siempre la convicción
de que había sido él porque ya en aquellos tiempos apuntaba
maneras que con el tiempo han ido agudizándose.
Sin embargo lo de la extrema derecha lo he ido confirmando con el tiempo.
Hoy José Antonio Zarzalejos ha vuelto a la dirección del
ABC. Tras año y medio fuera de la sala de máquinas del periódico
de la derecha española, la dirección de Vocento ha pensado
que el actual clima de confrontación de las dos Españas,
cuando al parecer la Patria está en peligro de rompimiento, requiere
de la mano firme de un hombre con ideas claras en relación con
la españolidad y no la meliflua dirección de Ignacio Camacho
que trataba de abrir el periódico a un cierto centrismo ucedero.
Llama sin embargo la atención como el Grupo Vocento que mantiene
en sus publicaciones en el estado una mayor amplitud y equilibrio destina
al ABC a ser la Cope de la letra impresa. Y para éste cometido
nadie como su antiguo y ahora nuevo director José Antonio Zarzalejos
que con el tiempo ha ido de un centro derecha civilizado a una extrema
derecha reaccionaria y sin ninguna concesión a un nacionalismo
que piropeó en aquella conferencia en el Club Siglo XXI con medio
gobierno vasco nacionalista en las primeras filas aplaudiéndole.
Hoy sería imposible volver a repetir semejante escena.
En diciembre y en la página tres del ABC el nuevo director advertía
que “España ha entrado en regresión porque el particularismo
ha sustituido a la universalización y los territorios a los ciudadanos”.
Con poco tacto comercial, Zarzalejos se volcaba en promocionar lo que
bautizó como la Declaración de Sol y que no es más
que el discurso de Mariano Rajoy en la Puerta del Sol. “La declaración
de Sol puede ser un verdadero prontuario argumental para una derecha liberal
–conservadora, laica y nacional a la que solo le falta –y
sus dirigentes lo saben- abrir un boquete en el cinturón aislante
en el que el socialismo “buenista” de Rodríguez Zapatero
le ha querido envolver”.
Zarzalejos dicta lo que ha de hacer la derecha llamada por él
liberal-conservadora que de liberal no tiene nada. No hay más que
escuchar las declaraciones de los líderes del PP ante el discurso
del general Mena. Zarzalejos alerta asimismo sobre lo nefasto que es pactar
con los nacionalismo, mientras habla de los ciudadanos españoles
y no de los territorios cuando el propio concepto de territorio está
consagrado en, la para él, sacrosanta constitución.
Por eso cabe hacerse la pregunta. ¿Es Zarzalejos el conservador
que linda con la extrema derecha o son los lectores del ABC los que requieren
un director que de continua caña a los nacionalismos?: Las dos
cosas.
De seguir así y de lograrse un acuerdo suficiente en la discusión
del estatut catalán que no tenga boquete constitucional por el
que entrar en tromba bajo la dirección del presidente del Tribunal
Supremo que prefiere aprender a bailar sevillanas a aprender catalán,
si viviera en Catalunya, el ABC quedaría con éstas admoniciones
como aquel periódico El Alcazar que de tanto no rendirse terminó
cerrando por falta de lectores.
No ocurrirá lo mismo con el ABC que tiene público de éste
pelaje para dar y exportar porque en la caverna española hay overbooking.
Si no ha cambiado el PP buscando ese voto de centro ¿por que va
a cambiar el ABC?
José Antonio Zarzalejos ha vuelto. En tiempos de Aznar volcó
todo su antinacionalismo, todo su antipeneuvismo, todo su antiarzalluismo
en sus páginas. Da la impresión de que no solo volverá
a las andadas sino que ante la Cope y un PP en la derecha más ultra,
tratará de no desentonar porque es que además, le va la
marcha. Como a nosotros.
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