Defendió
la proposición no de ley en el Congreso el líder de UDC,
Josep Antoni Duran Lleida, quien subrayó en todo momento que no
se trataba de reabrir heridas históricas con esta iniciativa, ni
de restituir el honor a nadie, porque “Carrasco i Formiguera nunca
lo perdió, y perdonó a sus ejecutores”. Desde la tribuna
de invitados, dos de los hijos del fundador de UDC, Ramón y Rosa
María, siguieron el debate con una emoción contenida.
Duran resaltó los valores del fundador de su partido, católico,
nacionalista y defensor de la legalidad de la II República, ajusticiado
tras ser condenado “por supuestos delitos que nunca cometió”.
Recordó que Carrasco i Formiguera “jamás empuñó
un arma”, porque sus armas eran “el diálogo, la convicción,
la lealtad, la defensa de sus ideas, de su fe y su país”.
Daniel Fernández (PSC), Joan Tardá (ERC), Margarita Uría
(PNV) e Isaura Navarro (IU-ICV) tuvieron palabras de reconocimiento y
respeto para el político republicano.
Manuel Atencia (PP) puso en duda la validez jurídica de todo
intento de anular un consejo de guerra, vista la jurisprudencia del Tribunal
Supremo, pero expresó el apoyo de su grupo a la iniciativa para
“honrar la memoria” de Carrasco i Formiguera.
El representante popular añadió asimismo que su grupo
no es partidario del “revisionismo histórico”, porque
es un error y una irresponsabilidad, ya que “cuando las cosas se
hacen bien”, como sucedió en la transición democrática
“es absurdo e innecesario un proceso revisionista”.
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